lunes, 16 de julio de 2012

Por ese Palpitar. Capitulo 10


Han pasado tres días. Tres días para nada tranquilos. Las actuaciones, las conferencias, las invitaciones a millones de lugares y el acoso de los fans no son nada comparados con la macana que se mandó Ringo. El que todos pensábamos  que era el mas obediente y que no ocultaba nada, nos sorprendió: así, de la nada, apareció en el hotel una chica, Geraldine. Su novia.
Claro que todos estamos contentos, pero Brian casi acaba matándolo si John y Paul no se lo sacan se las manos.
La chica en cuestión, hace por lo menos medio año que es su novia, y la iba a presentar antes de salir de viaje, para que pudiera venir, pero como no se lo permitieron, no pudo. ¿Y qué hizo la chica? Viajó sola hasta aquí, se hizo pasar por mucama de hotel, y se armó el lío.
-Jo, ¿bajas a desayunar?
-Claro Gery.
Camino detrás de ella. Es un poco rubia, de ojos verdes y sonrisa perfecta. He cruzado pocas palabras con ella, pero así jamás hubiera hablado, la admiraría igual, porque se ha jugado todo por amor, algo que yo jamás haré. Ella casi se ha cruzado el mundo para estar al lado del amor de su vida, y yo tengo a Harrison a dos metros y me cuesta decirle “Hola”. Claro que lo mío tiene otro ingrediente: Pattie. Si tan sólo ella no estuviera....Vamos Jo, por mas que sucediera eso, jamás te animarías a decirle nada.

Desayunamos todos juntos, pero la tensión es patente. Brian apenas si le habla a Ringo, y lo mira con severidad, tanto a él como a Geraldine. Los demás tratamos de simular que no pasa nada, aunque nos preocupa.
*********************
Después de un ajetreado día, los chicos deben ir  a una cena en honor  a ellos. Yo no voy, alego que no me siento bien. Mi descompostura aérea terminó, pero mi malestar de ahora no tiene nada que ver con mi estómago: mi malestar tiene nombre y apellido, y me desprecio por rendirme, por entristecerme por eso.
Me encierro en mi habitación, es hora de comenzar con los guiones, algo en lo que no me ocupé en estos días. Pero mi inspiración es poca, y lo que escribo es realmente malo. Arranco, tacho, borro y vuelvo a escribir hojas y hojas, pero una y otra vez lo que hago me parece mediocre. Sólo dejo algunas hojas a salvo, no tanto porque esté bueno, sino para conservar las ideas. Después las reescribiré.
Golpean la puerta y doy permiso. Paul se asoma, con cara de cansado.
-Jo, ¿cómo estás? ¿Te sentís menor?
-Si, gracias Paul.
-De nada, me voy a dormir, hasta maña....
-¡Paul! –lo interrumpo –Llamó Val, quiere hablar con vos. Es...urgente.
Si, Val había llamado, y me contó algo que, si se confirma, hará que todo explote.
Paul se va rápidamente y yo trato de volver a mis guiones, pero termino recostando mi cabeza sobre el escritorio y suspiro, cansada.
Golpean la puerta nuevamente.
-Pasá Paul
-No soy Paul –sonriendo, George abre.
-Hola George, ¿que tal la cena?
-Aburrida. ¿Y vos cómo estás? Iba a preguntarle a Paul, porque vi que estaba acá, pero salió corriendo buscando un teléfono y creo que ni me vio....
-Estoy bien, gracias.
-¿Estás escribiendo los guiones?
-Eso intento...
-Uy, yo te estoy interrumpiendo, perdoname, me voy
-No, no, no interrumpís.
-¿Podría....verlos? Ya te dije, es algo que me intriga.
-Por supuesto que podés verlos.
Entra y deja la puerta entreabierta, para que nadie piense cualquier cosa sobre su presencia en mi habitación. Eso es algo que todos, muy educados, hacen.
Se acerca y le doy las hojas que escribí, mientras él se sienta sobre el escritorio.
-Están muy buenos –dice después de leerlos.
-Yo diría que están muy malos –rió apenas –No se me ocurre nada, sólo escribí tres hojas....
-Pero es mucho.
-Creo que en televisión, tres hojas significan cinco minutos...-me agarro la cabeza con las manos y nuevamente suspiro.
-Emmm......Jo...¿estás bien?
Lo miro. Tiene mis papeles en las manos, y me doy cuenta que no me pregunta si estoy bien de mi descompostura, sino de mi ánimo. Me gustaría mentirle, decirle que no me pasa nada, pero no puedo, además tengo la sensación de que si lo hiciera, él se daría cuenta.
-Ehh....no. No estoy bien –trato de no mirarlo, acomodo unas cosas en el escritorio.
-¿Por qué?
-Por nada. Sólo estoy algo triste, es todo.
-¿Es por un hombre?
Su pegunta me paraliza, sin embargo trato de hacer como que no pasa nada y lo miro a los ojos, para demostrarle seguridad.
-No, no es por un hombre.
No contesta, sólo relee mis escritos y se enciende un cigarrillo.
-Te voy a contar algo para que te rías –dice de repente, casi riéndose –No sabés cómo me retó Brian.
-¿Cuándo? ¿Por qué?
-¿A vos no te dijo nada? Tenés suerte....Fue por lo del avión, cuando nos quedamos dormidos.
-Ahh....-trato de sonreír, aunque recordar eso me provoque muchas cosas, menos risa.
-Me dijo que soy un degenerado. Que me aprovecho de las mujeres, que soy peor que los otros tres, y que quise propasarme con vos, porque estabas media desmayada.
-¿Propasarte? ¿Media desmayada?
-¡Si, así dijo! –larga una carcajada –Y también un montón de cosas mas que ni me cuerdo, tardó mucho en terminar su sermón de moral jaja.
-Jaja, parece que se inspiró para reprenderte! ¡Voy a decirle que me preste su inspiración para escribir –río.
-Cuando tengas escenas donde alguien rete a otra persona, ya sabés, decile a él....¡te quedarán muy reales! Bueno Jo, me voy a dormir.....Me pone bien saber que por lo menos te hice reír, aunque sea un poco.
-Gracias George –me acerco –Sos muy bueno.
-No me des las gracias, te la estaba debiendo. Vos me ayudaste cuando estaba mal la otra vez, ahora me tocaba a mí. Hasta mañana –otra vez, hace lo de siempre, un beso en la mejilla que dura mas de lo normalmente aceptado, y ruego a Dios poder controlarme.

Cuando se va, termino de acomodar papeles y me cambio para irme a dormir. Ya estoy acostándome cuando otra vez golpean la puerta. Me pongo una bata y abro. Es Paul, pálido y estático, como nunca lo vi.
-¿Puedo hablar con vos? –me dice con un hilo de voz.
-Si, Paul, pasá.
Se sienta en la punta de la cama, tiene la mirada clavada en la pared. Me siento junto a él.
-¿Qué te pasa? –le pregunto con suavidad
-Hablé con Val.
Cierro los ojos. Seguramente ella le contó con mas detalles que a mi.
-¿Y qué te dijo?
-Jo....-me mira- no está segura, pero....cree que está embarazada.
Otra vez cierro los ojos y suspiro lentamente. Sólo es una sospecha, una duda.
-¿Sabes qué? –continúa –Me estoy odiando. Dentro mío estoy loco de alegría, amo a Val, pero el temor de lo que pueda pasar con la prensa, la gente, la banda, todo eso me tapa la alegría y no puedo entender porqué, me odio.
-Paul...-me acerco un poco –no te culpes, por mas que ustedes sean personas normales, no llevan una vida normal, todo lo que hagan es público, y es lógico que sientas temor, aún en un momento así....
-Pero no, eso no puede justificarlo, me siento una basura.
-A ver, hagamos algo. Por un instante olvidate de quién sos. No pienses en lo que pasará, pensá sólo en la noticia que Val te acaba de dar.
Cierra los ojos y sonríe. Después, se gira a mirarme.
-¡Quiero que sea verdad! –exclama -¡Quiero que de verdad Val tenga un hijo mío!
-¡Bien Paul!
Se deja caer en la cama, con los ojos cerrados, y una sonrisa llena de felicidad.
-Me lo estoy imaginando....no importa si es nene o nena, quiero que sea como ella.....¿te imaginás? Yo, con una familia....yéndonos de campamento, enseñándole cosas, llevándolo a la escuela.....¡Estoy muy feliz!
Se sienta otra vez y me abraza.
-Gracias Jo, sos la mejor, ojalá no nos dejes nunca.
-No me digas eso que me vas hacer llorar –digo riéndome.
-¡Es la verdad! Bueno, te dejo dormir, que mañana salimos temprano.
-Dormí vos también.
-No creo que pueda jaja. ¡Hasta mañana!
Se va, con una sonrisa que no le entra en la cara. Yo también sonrío, y así me duermo. Por momentos como este, agradezco tener el trabajo que tengo.
**********************
Otra vez el avión. El viaje será corto, pero saber dónde estoy es motivo suficiente para que se me revuelva todo. Hay algo que me tienta de risa: Brian se sentó a mi lado, y frente a Geraldine. Quiere tenernos vigiladas de “sus chicos”.
Dejo de sentir mi malestar cuando me aboco de lleno a escribir. Inesperadamente se me aparecen un montón de ideas y quiero aprovecharlas.

Luego de otra travesía para salir del aeropuerto y llegar al hotel, trato de seguir escribiendo, pero es imposible. Hay una ola de llamadas que atender, aparte de correr, agenda en mano, tras Brian.
Cuando cuelgo el teléfono, Paul está detrás mío.
-¿Puedo hablar?
-Claro, así me tomo un descanso.
Paul habla con Val, que al parecer fue a hacerse análisis, pero los resultados estarán recién en cinco días.
-Jo, Val quiere hablar con vos –Paul me pasa el teléfono.
Hablo con ella, que está hecha un manojo de nervios. Pero me dice que Ian quiere hablar conmigo, eso me asusta un poco. Termino de hablar con ella, le paso el teléfono a Paul y luego de una despedida con exceso de azúcar, al fin cortan. Con un poco de nervios, me comunico con Ian.
-¡Jo, qué alegría! –exclama -¿Cómo estás linda? Tengo una noticia, mejor dicho, es una propuesta.
-¿Qué pasa?
-El director del canal....quiere que trabajes acá.
-Pero....¿no es que ya estoy trabajando?
-Quiere que lo hagas permanente. O sea, que trabajes sólo acá. Ya sabés, un suculento sueldo, posibilidades de ascenso....
-Es que...no sé Ian, yo....
-Pensalo. Sé con quiénes estás trabajando, pero quizás esto te interese. Por lo menos no estarás viajando de aquí para allá
-Está bien, lo pensaré, pero no se hagan ilusiones, lo mas probable es que conteste que no, estoy bien donde estoy.
***********************
Llegó la noche, supuestamente me había tomando un rato después de la merienda para escribir, pero no paré de pensar en la propuesta. Es muy tentadora, pero no, estoy muy bien con los chicos.
Hablando de chicos, se están preparando para actuar, y eso significa peleas, apurones de último momento y....whiskey con cola....Qué asco.
-Ustedes se quedarán –dice Brian mirándonos a Geraldine y a mí.
-Pero....
-Pero nada, Jo. Te quedarás con ella. –otra vez mira severamente a Gery.
Se van, y la invito a mi habitación,  a mirar el concierto por televisión, mientras cenamos algo.
-Sos tal cual te describió Ringo –dice tomando un sorbo de gaseosa.
-¿Eso es bueno o malo? –pregunto riendo.
-Jaja, bueno, muy bueno. Te adoran.
-Entonces estarás celosa.
-No, para nada.....me caés muy bien, veo que tenés una paciencia infinita. Mas que nada lo digo por Brian....
-Mmm...si, con tu caso me doy cuenta que no le caen para nada bien las novias de los chicos. Pensé que la cosa era con Val, la novia de Paul, pero después vi que es lo mismo con la novia de John, de George, y ahora vos....
-Si. Por eso Ringo no me presentó antes. Igual, creo que los chicos sabían de mi.
-Yo no, jaja. Me sorprendió tu aparición, y te admiro por lo que hiciste. Ojalá yo pudiera....
-¿Problemas sentimentales?
-Algo así. Dios, jamás pensé que algún día reconocería tenerlos.
-Por algo se empieza. Animate, la vida es una sola, no hay tiempo para lamentarse por lo que no se hizo.
El concierto empieza, la veo entusiasmada, pero yo sólo pienso en lo que me acaba de decir. Tiene razón, la vida es una sola, me arrepentiré por siempre si no me decido. De pronto, siento una oleada de seguridad y confianza en mí misma, tengo que hacerlo.
El teléfono suena y atiendo. Me comunican desde la recepción. Seguramente será alguien mas que quiere una fiesta, una cena, una entrevista....
-Hola –dice una voz femenina del otro lado
-Hola....
-¿Sos Jo?
-Si...¿quién habla?
-Pattie.
Adiós seguridad y confianza. Escucharla hace que todo se me derrumbe, como un castillo de naipes.
-Emm....George no está.
-Lo sé. Cuando vuelva decile que me llame.
Tiemblo. La última vez que escuché eso fue en boca de Val, y era para decirle a Paul que quizás esté embarazada. ¿Qué tal si Pattie...? Oh no, si eso llega a pasar, se me destrozará el corazón completamente. Jo ¿por qué tuviste que fijarte en él? ¿Por qué? ¿Por qué?
-¿Pasó algo? –pregunta Gery.
-No, nada
-Ahh, porque colgaste y parecía que había pasado algo.....lo digo porque quedaste como extraña.....¿segura que no pasó nada?
-Si, si, no te preocupes.
*******************
El concierto fue un éxito y ahora estamos todos festejando, tomando champagne. Hasta Brian parece contento,  y le ha dirigido la palabra a Geraldine.
Me acerco a George y le informo sobre la llamada de su novia. Al contrario de Paul, que salió corriendo hacia un teléfono, George sólo contesta con un escueto “Ahora voy”, y sigue tomando.

Luego del festejo, me preparo para irme a dormir, cuando Brian golpea mi puerta.
-Jo, disculpame. ¿Podrías llevarle estos papeles a George? Ya se fue a su habitación, y yo estoy ocupado, tengo que hablar con Ringo.
-Si, ya voy –digo tomando los papeles.
Golpeo a la puerta de la habitación de George y escucho un “Pase”. Entro, y me lo encuentro hablando por teléfono. Hablando no, discutiendo.
-Pattie ya te dije que....¡Escuchame dejame hablar! No, no, no entendés nada.....¿Y qué culpa tengo de que Brian no te haya dejado venir? No pudimos hacer nada. ¡No, no! Pará, pará, hablemos bien, cuando vuelva...si, voy a volver....¿Qué? ¡Te dije que no! Pattie...¿Pattie?
Mientras veo la discusión, me debato entre quedarme o irme. Estoy a punto de abrir la puerta cuando él cuelga el tubo del teléfono con un sonoro golpe.
-¡Ay, me tiene cansado! –dice con las manos en la cintura, y se gira –Ohh, Jo, eras vos.....
-Perdón, ya me estaba yendo, no sabía que estabas hablando....
-No te preocupes, perdoname vos por esto......-se pasa la mano por la frente y suspira –Esto me excede....
-Veo que tenés problemas
-Si....no me entiende, no sé qué le pasa.....Hago lo que puedo, pero parece que nada la conforma.....-se acerca un poco, su rostro luce muy cansado.
-Tranquilo, tené paciencia, ya te va a entender –digo con suavidad, no puedo evitarlo, su preocupación me preocupa a mí también.
-Gracias Jo, gracias.....vos siempre estás presente –me quedo paralizada, porque así, de la nada, me acaricia –Vos sí que sos especial....
No puedo reaccionar, no sé qué contestar, la dulzura y la calidez de su mano simplemente me dejan desarmada. Sólo atino a cerrar los ojos.
Cuando los abro, lo hago porque deja de acariciarme. Lo veo sonriendo, completamente sonrojado, y caigo en la cuenta de que yo también lo estoy, seguramente muchísimo mas.
-Ehh....vine a traerte estos papeles, te los manda Brian –le doy los papeles y prácticamente salgo huyendo.
Huyendo de él, de mi corazón, y de todo lo que siento. 

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*
Escribiendo esto, me doy cuenta de que estoy enamorada de Ringo, porque me retuerzo de celos de sólo escribir que tiene una novia, que no soy yo! Y eso que Gery es buena, eh! Pero no, no puedo soportarlo! jajaja
Gracias por leer y comentar estas locuras mías :)
Se me cuidan!

ah! me olvidaba! Quiero publicitar dos noves que estan GENIALES!
la primera de mi querida Aye! recien va por el segundo capi!
http://johnlennonnove.blogspot.com.ar/
y la otra de Jane Allen,  ya va por el capi 15, pero no se les hará largo leerlos todos, porque con leer el primero ya engancha muchisimo!!!!!!
http://atrapandounahistoria.blogspot.com.ar/
ahora si, chauuu

sábado, 7 de julio de 2012

Amor de mis amores.

Había una vez, una piba llamada Gallo, que era beatlemaníaca, pero tenía un grave problema: no sabía cuál era su beatle favorito. Al principio no le pareció nada grave, pero después, ver que todos tenían favorito y ella no, la inquietó. Entonces pensó: "Voy a escuchar todos los discos solistas de todos, y después decido". Pero claro, escuchar la inmensa parva de discos de todos le llevaría mucho tiempo, y ella no quería esperar porque era una chica muy ansiosa. Entonces pidió ayuda: ¿Por cuál empezar? Las respuestas fueran varias, bah, en realidad, fueron 4: "Empezá con John. No, mejor con Paul. No, dale, empezá con George. Naaaa empezá con Ringo". La pobre Gallo estaba desorientada. Ella no quería elegir uno solo por el físico, mas que nada porque todos le gustaban, todos eran demasiado lindos, algo jamás visto por ella (?). Sin embargo, siempre que miraba una foto de ellos, sus ojitos achinados se posaban en uno: Ringo, el petiso. Entonces se cansó. Por aquellas épocas, la Gallo se paseaba por un foro de internet, y un día decidió entrar al subforo de Ringo, mas que nada a mirar fotos. No había alcanzado  a mirar la tercer foto que la pobre ya tenía las babas por el piso. Sí, fue un flechazo, el petiso le había captado la atención. Pero como era muy terca, se miró las fotos de los otros. John le parecía lindo, gracioso, un loco bárbaro, le gustaba, pero nada mas. Paul le parecía perfecto, el hombre ideal, le gustaba, pero nada mas. George se convirtió en una dura competencia, le gustaba muchísimo, pero nada mas. Por mas que diera vueltas, siempre caía en el mismo: Ringo. "Esto no puede ser", se dijo. Y para ver si realmente era su preferido, empezó a investigar. Y así se dio cuenta que con Ringo compartía muchas cosas: ambos eran petisos, narigones, hijos únicos pero no por eso malcriados y egoístas, payasos, amigables, pacíficos, no les gustaban la pata de pollo (?), y aparte de eso, él parecía tan tierno y tan dulce, lo que ella quería ser pero muchas veces no podía. Todo eso sin contar ese par de ojazos azules, y la onda con sus amigos, y eso de detestar que se peleen, como le pasaba a ella. Conclusión: la Gallo se enamoró locamente."Uno mas para la lista de amores", dijo,  cuando pensó en la cantidad de tipos que amó, y ellos ni siquiera se enteraron. Pero ella sabe que no, no es uno más. Quizás pelea el lugar con su primer amor platónico, Alejandro Dolina, cuando a la edad de 15 años le preguntó descaradamente si se quería casar con ella, y él contestó que si. Aún Gallo sigue esperando el casamiento XD. Hoy, la Gallo saludó a Ringo vía Twitter por su cumpleaños, y volvió a pedir casamiento. Sabe que jamás le contestará,  pero está feliz, y festeja el cumple como si fuera el de ella. El tipo le mueve el mundo, la cabeza, el corazón, las hormonas y vaya a saber cuántas cosas mas XD. Y ella le desea, aunque Ringo jamás ni siquiera se entere que esto fue escrito, que sea muy feliz. 




:)

martes, 3 de julio de 2012

Por ese Palpitar. Capitulo 9


Madre de Dios. Nunca imaginé que irme de gira con esta gente fuera tan complicado. Y eso que todavía no me fui.
Brian está insoportable, y los chicos también. Y también mi familia: mis hermanas no paran de decirme que les compre regalos, que saque fotos, que envíe postales, y mis padres se la pasan dándome recomendaciones. Para ellos es una gran preocupación que una de sus hijas se vaya de viaje por un mes con diez hombres. Si, diez: los chicos, Brian, Neil, Mal, y otros tipos que ni idea de quienes son. Consideran que si, aunque sea, viajara también una de las novias de los chicos, o una hermana, o una madre (qué vergüenza sería para ellos si eso pasara) se sentirían mas tranquilos, pero....
-Jo, sólo tenés 20 años, sos muy joven, te puede pasar cualquier cosa....
-Mamá....
-Sean quienes sean, son hombres
-Papá....
De todo esto lo que mas me molesta (corrección: me asusta) es viajar en avión. Nunca volé, hasta tengo miedo de estar parada en una escalera, imagínense en un avión....
Me mentalizaré con que es un bus, y no un avión, quizá eso resulte, para no terminar llorando, o lo que es peor, vomitando.
Sólo faltan dos días, casi toda mi ropa está acomodada en las valijas, incluso tuve que agregar mas ropa, ya que Brian, en medio de una discusión con John, me miró de repente y me dijo:
-Me imagino que no viajarás con esa ropa.
-¿Eh? ¿Qué pasa con mi ropa?
-Vamos a andar por muchos lugares, y esa ropa...
-¡Brian no la jodas con eso! –protestó John
-El tema es con ella, no con vos –respondió secamente –Te vas ya mismo a comprar algo mejor.
Ahora que lo pienso, creo que lo hizo para que me fuera de ahí, y poder continuar su discusión con John.
Me acompañó Chelsea, una amiga suya, y Sarah. Me arrepiento de haberles dicho, fue un infierno, me hicieron pasar vergüenza delante de las vendedoras, se probaron mas ropa que yo, y encima me hicieron comprar cosas que no me gustan, aparte de tener que comprar cosas para ellas, “como paga por la compañía”. Pequeñas estafadoras.....
El tema es que ahora estoy terminando de acomodar todo para que se arrugue lo menos posible, tratando de no olvidar nada, y sobre todo, de no pensar qué puede suceder en esa gira. Si, todo lo que les dije fue para ocultar que tengo miedo de lo que pueda pasar.
********************
-¡Mamá te dije que no tengo frío!
-Pero ponete bien la bufanda, hijita...
El día ha llegado, y mi madre insiste en que hace frío, y en que me voy a enfermar, por lo tanto me envuelve en una bufanda celeste, de la que no quiero saber nada.
-¿Llevás todo, hija?
-Si papá, es la tercera vez que te lo digo....
-AAAAAAAAAHHHHHHHHHH!!!!!!!!!! YA LLEGARON!!!!!!!!
Las que gritan son Sarah, Chelsea, y un regimiento de amigas que trajeron a casa, con el único objetivo de ver el auto que me vino a buscar, donde creen que están Los Beatles.
-¡Les dije diez veces que no son ellos! ¿Cómo piensan que ellos me.....va....a...venir.....a buscar.......
Esto no está sucediendo. ¿¿¿Qué demonios hace Harrison en mi casa???
-No lo conozco –dice una de las chicas
-Yo tampoco, debe ser un chofer o algo de eso –responde Sarah.
Respiro aliviada, porque George está tan bien camuflado que estas bandidas no lo reconocen. Pero yo podría reconocerlo siempre, porque me sé de memoria su estatura, su forma de caminar, el modo de sostener el cigarrillo en la mano.....¡Ya córtala Jo!
Mamá se dirige a abrir la puerta, pero me apresuro y, por suerte, le gano.
-Hola George –digo lo suficientemente bajo, al abrir.
-Hola Jo –responde bien bajito, con una sonrisa, SU sonrisa –Pensé que me había equivocado de casa...
-Ya ves que no.
-Vine yo porque el chofer está ocupado, y hay....una serie de líos de último momento jaja.
-Hola señor, ¿usted viene a buscar a mi hija?
-Si mamá, él es.....es.....Henry.
-Un gusto señor Henry, mi hija a veces habla de usted.
-El gusto es mío, señora March.
Mi madre se aleja y George y yo no podemos contener la risa. Por alguna extraña razón, me quedo allí, parada en el umbral de mi puerta, sin poder dejar de mirarlo. Tengo que despertar y dejar de cometer esas cosas, esos tremendos errores, porque me terminarán hundiendo.
-Ehhh.....voy a buscar mis valijas –digo tontamente -¿Las vas a subir vos?
-Si, claro.
-¿De verdad?
-¿Por qué no? Soy un ser humano que puede hacerlo jaja.
Río por su comentario y voy hacia la cocina, desde donde mi padre mira receloso al recién llegado.
-Charlan demasiado como para ser compañeros de trabajo
-Papá, por favor –digo fastidiada –Ayudame con las valijas.
Mi padre carga las valijas y se dirige hacia la puerta, mientras mi madre empieza otra vez su letanía de recomendaciones.
-¿Ese tipo es tu novio? –pregunta una chiquilla amiga de Sarah.
-¡Jessica, por favor! –exclama mi madre escandalizada. Sin embargo, la chica me sigue mirando con la misma impertinencia.
-Claro que no, demonio.
-Se parece a George.
Apreto las muelas, su comentario me dio acidez estomacal.
-Si, por los dientes –agrega una amiga de Chelsea. Parece que los tienen bien estudiados físicamente.
-¿Cómo diablos le vieron los dientes desde la ventana?
-¡Con esto! –muestran, triunfales, unos binoculares.
-Son de mi papá –aclara una.
-Si, si, como sea, ustedes están locas. Mejor me voy, nos vemos en un mes.
-¿Vas a escribir? –pregunta Sarah.
-¡Ya te dije que si!
-Hija....
-Si, mamá, si, adiós –no aguanto mas, hacen demasiado escándalo.
Estoy por traspasar la puerta, cuando siento un tirón. Giro mi cabeza, y me encuentro con la mirada de Chelsea. Es la única que casi no ha participado en el alboroto recién armado.
-Suerte con George –me dice en un murmullo apenas audible.
La miro sorprendida, no habla en broma, lo dice seria y con convicción.
-¿Qué dec....? –trato de preguntar, pero me doy cuenta que es inútil negarlo, de alguna extraña forma se ha enterado.
-A mí no me engañas, hermana. Suerte. –deja su seriedad para esbozar una sonrisita y guiñarme un ojo.
Salgo de mi casa bastante desorientada por ese hecho, a los ojos de los demás apenas intercambiamos unas palabras de último momento.....si, sólo fueron unas palabras, pero de mucha importancia. ¿Será que tanto se me nota? ¿O es que Chelsea me conoce demasiado y yo no estaba enterada?
Apoyado en el auto está George, y cerca de él, mi padre.
-Adiós, papá, nos vemos –digo dándole un beso en la mejilla
-Adiós hija, cuidate mucho.
Subo al auto y enseguida sube George, con una gran sonrisa.
-Creo que no le caí bien a tu papá –ríe, mientras enciende el auto.
-Jaja, es así con todos los hombres que pisan mi casa, debe cuidar a cuatro mujeres, salvo que los que vengan sean sus amigos....a esos los trata bien, por eso con mis hermanas le decimos que nos vamos a casar con alguno de ellos.
-Me imagino su cara cuando se lo dicen.
-No nos tira con un cenicero por no terminar en la comisaría jaja.
-Pero me imagino que habrá aceptado a alguno que le hayas llevado vos....
Lo miro, extrañada por su pregunta, pero él no hace ningún gesto, sólo tiene la vista fija en la calle.
-¿Que le haya llevado qué? ¿Un cenicero? –pero qué idiota soy....
-Jajaja, no, no. Un hombre, algún novio....
-Pues no aceptó a ninguno....porque nunca le llevé a ninguno jaja. Siempre le digo que soy su hija solterona –lo miro de vuelta, para ver si causé algún efecto con lo que dije, pero en vistas de que no, agrego –Seguramente la primera en presentar a alguien será Chelsea....
-No creas, Jo, ya te llegará –otra vez lo miro, pero antes de que pueda deducir algo, él anuncia -¡Ya llegamos!
-Pero....esta no es tu casa...ni el aeropuerto –miro a todos lados
-No, es la casa de Mal, irás al aeropuerto con él, porque con nosotros....ya sabes, nosotros tenemos que llegar los cuatro con Brian, nada mas. Y si llegamos con una chica...
-Si, se pudre todo.
-Exacto.
Me bajo del auto, y él me ayuda con las valijas, hasta que Mal sale de su casa.
-¡Hola Mal! –saludo alegre, ya que este hombre me cae muy bien.
-¡Hola Joicita! –dice, imitando el apodo que me inventó Ringo –Pasá a mi casa, yo llevo estas cosas.
Por la puerta se asoma una señora, que deduzco que es su esposa.
-Hola señora.
-Hola, vos sos Jo, ¿no?
-Si, si
-Un gusto, soy Lil
-¡Aquí están las valijas! –dice George, dejándolas junto con Mal –Nos vemos en un rato.
****************************
Media hora después, llega un auto a buscarnos, cargamos nuestras cosas y nos dirigimos al aeropuerto.
Si alguna vez, mirando por televisión, dije “Qué caos”, “Qué infierno”, “Qué locura”, me quedé corta. Esto es el fin del mundo. Joder, ¿toda ésta gente es de Gran Bretaña? Como nunca vi tantas personas juntas me parece que el país no tiene tantos habitantes. Y si los tiene, están absolutamente todos acá. Bueno, todos menos mi familia que no están porque...un momento....¿QUÉ HACEN ACÁ?
Si, ni bien me bajo del auto veo a mis hermanas, sus amigas, mi madre toda emocionada, y mi padre con cara de estar harto. Pero ellos no me ven.
-¡Papá! –grito, aunque seguro que no me escuchará porque se está tapando los oídos, debido al griterío. Pero justo se voltea y me ve.
-¡Ey Jo!
-¿Qué hacen acá? –grito para hacerme escuchar, aunque estoy a pocos metros de distancia.
-Ya ves, me obligaron a traerlas para despedirlos.....
Me río de su cara de resignación, y voy a decir algo cuando Mal me llama. Saludo con la mano a mi padre y corro hasta donde está Mal, con Neil.
****************************
Oh no. Me he puesto muy nerviosa. Ver el avión me puso mal, y la odisea que fue subir, peor. Ahora Brian reparte mas instrucciones que la azafata, me marea. Todo eso sumado a que tengo los oídos pendiendo de un hilo. ¿Cómo no se parten los vidrios con los aullidos que pegan estas mujeres?
-¿Te trajiste algo para hacer durante el viaje? –el que pregunta es George, parado al lado mío –Será largo....
-Voy a empezar a escribir los guiones.
-Ah, qué bien. Te deseo mucha inspiración. –levanta el pulgar de su mano derecha.
-¡Todos a su lugares! –ordena Brian. Ay no, esta cosa va a despegar.
A mi lado se sienta Neil, que parece no tener problemas con el avión. Instintivamente empiezo a rezar, mientras cierro los párpados con fuerza, trago saliva y respiro aceleradamente.
-Emm....Jo....¿podrías soltarme?
Miro a Neil y me doy cuenta: lo estoy agarrando del brazo. En realidad, no lo estoy agarrando, lo estoy estrujando.
-Uy, perdón, es que esto me da un poco de miedo.....
-Me di cuenta –ríe.
El avión despega, casi ni he sentido nada, eso me tranquiliza, aunque no del todo, ya que me siento algo mareada. Quizás sólo sea sugestión....
Envidio profundamente a Neil, que ya se durmió como un niño, y también envidio profundamente a todos los que están caminando y paseándose por al avión como si estuvieran en tierra firme, cuando yo aún no me he sacado el cinturón de seguridad. Trato de dormirme, pero es obvio que no puedo. Decido comenzar a escribir, desprendo el cinturón para buscar mis cosas, pero...oh Dios ¡qué tonta soy! ¡Tengo miedo de pararme! Esto es mucho mas grave de lo que creí, para volver a Inglaterra creo que lo haré nadando, para evitar todo esto nuevamente.
-¡Jo!
Giro mi cabeza y veo, casi apoyado sobre Neil, a George.
-George.....-respondo apenas, tratando de disimular mi descompostura.
-¿No querés venir a jugar Monopoly?
-Ehh....ok....
-¿Qué pasa? ¿Te sentís bien? No me digas que tenés miedo –se ríe descaradamente.
-No, no, ¿Yo, miedo? Nada que ver.....-trato de ponerme de pie, pero mi mareo y mi estómago quieren otra cosa -¡George ¿dónde hay un baño?! –pregunto desesperada
-¡Por allí! –señala con una mano, mientras con la otra me toma de un brazo.
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Salgo pálida, después de haber dejado toda la comida de la semana en el baño. ¿Cómo alguien puede vomitar tanto? Bueno, mejor cambiemos de tema.
Veo que George está apoyado en la pared, con cara de preocupación.
-¡Jo! ¿Estás bien? –se acerca, tomándome de los brazos.
-Me temo que no...
-Vení, te ayudo.
Con suavidad, me dirige hacia mi asiento, Neil ha despertado y charla con Brian en el otro lado del avión. George me ayuda a sentarme, busca una de esas mantitas que dan en los viajes y me arropa. Ohh...si no me sintiera tan mal, no respondería de mis actos ante tantas atenciones, pero no tengo voluntad....
-Voy a traerte agua –me dice, y enseguida vuelve con un vaso y una pastilla –Tomá esto, me lo dio la azafata, es para que no te sientas tan mal.
-Gracias....-tomo la pastilla y me recuesto sobre el espaldar del asiento –Qué mal, Brian me debe estar necesitando y yo así....
-¡Brian está charlando y jugando a los naipes! –ríe –No te preocupes, en cuanto bajes del avión se te va  a pasar. Tenés miedo, ¿no?
-Hace un rato te dije que no, pero es mentira. Tengo pánico.
-Los aviones no se caen nunca.
-Si que se caen.
-No creo que tengamos tanta mala suerte de que justo éste se caiga.....vamos, no pasará nada.
-Eso espero....ay, qué tonta soy.
-A todos nos ha pasado. Ahora tratá de dormir.
-Mmm...no creo que pueda....
-Bueno...entonces charlemos –se sienta en el asiento de Neil, y vuelve a acomodarme la mantita -¿Tenés frío?
-Un poco.
Y ahí, sin darme tiempo a nada, me rodea con su brazo. A ver....¿esto es una alucinación producto de mi descompostura?
-¿Estás mejor?
-Si....-claro, como no estarlo, ¿no?
-Contame como van a ser los guiones. Me intriga mucho como se escribe eso.
-Bueno...tengo pensado empezar por las escenas mas complicadas, y después.....
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Despierto sobresaltada. Brian, con cara de pocos amigos, sacude a George. Ambos charlamos mucho, y al parecer, nos quedamos dormidos. George también despierta sobresaltado.
-¿Eh? ¿Eh? ¿Qué pasa? –mira a quien lo sacude.
-A tu lugar –la mirada de Brian es severa, reprobatoria. George parece entenderlo y casi sale huyendo. Después, Brian me dirige exactamente la misma mirada a mi, y ahí comprendo todo: es un tremendo error que George se haya sentado conmigo, que hayamos charlado y reído tanto, y que encima nos durmiéramos prácticamente abrazados. Si, dormimos casi así.
El viaje está a punto de finalizar, otra vez vuelven todos mis malestares, pero el avión aterriza limpiamente, sin dificultades. Otra vez mis oídos sufren por los gritos y otra vez es una odisea salir de ese avión.
Llegamos al hotel antes que los chicos, ya que a ellos se les complica salir de toda esa cantidad de gente, y ahora, si mis padres se enteraran, les daría un ataque, ya que su linda hijita no pasará un mes con diez hombres, sino con doce: un fotógrafo y un periodista se nos unieron.
-Aquí es, señorita –me dice el botones abriendo la puerta de la habitación y entregándome las llaves –Disfrute su estadía.
“Disfrute su estadía”. Trataré de hacer eso, antes de volverme loca y sobre todo, disfrutaré mas si se me pasa este malestar que sigo sintiendo....auch....¿¿¿Dónde hay un baño???

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jajajaja la que se descompuso que se joda! jaja Lo escribí sintiendome mal, y por eso incluí todo el malestar de la pobre Jo, que mala soy con mis personajes, después los llamo "hijos". Soy una mala madre....

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