miércoles, 11 de abril de 2012

Cuando un amigo se va....(One Shot)

Este es mi primer one shot, está feíto, pero estaba inspirada por el aniversario de la muerte de Stu, y aunque ya pasaron unos días, nunca está de mas recordarlo, ¿no?

John devolvió aquel vaso de whiskey a el barman. Estaba asqueado de tanto tomar. Se sentía mal, y pensaba que tomando se sentiría mejor, como tantas veces que el alcohol lo ayudaba a olvidar, aunque sea por unas horas. Pero esta vez no. El maldito desgraciado lo hacía recordar aún mas. Dio media vuelta, dispuesto a salir de aquel salón donde se celebraba una pomposa fiesta, de la que ya habia olvidado el motivo y ni le interesaba recordarlo. Algunos fotógrafos lo detuvieron a la salida, hizo una sonrisa forzada, mas bien una mueca, y salió huyendo, como un delincuente, como lo que ya estaba acostumbrado. Subió a su auto y se alejó de allí rápidamente, sin siquiera avisar a Cinthia o a Paul, sus dos acompañantes en esa fiesta. Lo que quería era irse, no soportar mas esa adulonería de la que estaba rodeado.
Condujo por las frías calles londinenses, hasta que encontró una ruta, que tomó y siguió durante varios kilómetros. Cuando sintió que se había alejado lo suficiente se detuvo. Ese alejamiento sólo sería por unas horas, pero después tendría que volver a su vida de siempre. Y otra vez tendría que volver a las sonrisitas forzadas, las mismas que tuvo que hacer en esa fiesta, mientras por dentro la rabia lo carcomía. Cada vez que sonreía o decía una palabrita amable, en realidad quería gritarles a todos esos lo que  sentía. Pocas veces se había sentido así, pero la culpa era de esa fecha, esa maldita fecha….
 ¿Cómo era posible que todos estuvieran en esa fiesta, celebrando vaya a saber qué, cuando se cumplían años de que la muerte le habia arrancado a uno de sus mejores amigos? Lo peor era que también no se soportaba a sí mismo, él era parte de eso. ¿Qué había pasado? ¿Acaso no era lo que tanto buscaba, la fama, el dinero? Lo que tantas veces habia soñado con SU amigo, con aquel muchachito con quien tantas risas habia compartido, y también peleas, ahora se convertía en un infierno. A veces lo llevaba mejor, pero en días como ese, no. Extrañaba enormemente a Stuart, o Stu, como siempre lo habia llamado. Mas de uno pensaría que no se acordaba mas de él, pero no. Siempre lo llevaba presente, siempre tenía esa impotencia de no haberlo visto nunca mas, de no poder haberle dicho a tiempo lo importante que era para él. Se odiaba, se odiaba por estar de fiesta siempre, cuando tenía un amigo muerto. Se odiaba por lo que había ganado, cuando tenía un amigo muerto. Se odiaba por lo que era, cuando tenía un amigo muerto. Tenía un amigo muerto….que fuerte era eso. Nunca se perdonaría el no haberle dicho que era como un hermano para él, y por haberle complicado las cosas cundo lo metió en la banda y cuando después se quiso ir. Sólo eran locuras de adolescentes, era su amigo y quería que estuviera con él, pero claro, como siempre, no pensó en lo que él sentiría. ¿Cuantas veces  Stu se habría sentido mal por culpa de él? ¿Cuántas veces habría temido sus reacciones descontroladas? Y ahora estaba ahí, solo, escapando de aquello que tantas veces habia soñado junto a él.
Quiso contener el llanto, pero unas lágrimas traicioneras insistieron en salir. Las dejó. Estaba solo, podía darse la oportunidad de llorar cuanto quisiese, nadie lo miraría, ni lo juzgaría, ni empezaría con preguntas incómodas. Sin embargo, sentir que tenía derecho a llorar lo hizo sentir peor. Llorar ahora ¿para qué? ¿Eso solucionaría algo? Pero continuó. Y junto con su llanto, cada vez mas cargado de bronca, también salieron algunos insultos: a Dios, a la muerte, a sí mismo, y hasta al propio Stu, por haberse ido así. Después pidió perdón, él no tenía la culpa.
Se quedó dormido, cansado. Y, luego de tanto tiempo, volvió a soñar con él. Se veía feliz, riendo por lo que parecía una calle oscura de Hamburgo. Le decía que todo estaría bien, que la banda podía seguir sin él, y que estaba muy feliz, porque estaba dejando todo por seguir su sueño y su gran amor.
-Y tú, Johnny, haz lo mismo. ¡Deja todo y hasta la cima no pares!
-¿La cima?
-La cima de la gloria. Algún día tú estarás allí, haciendo lo tuyo, y yo también estaré allí, haciendo lo mío. Seremos grandes.  Y yo estaré muy contento de mi gran amigo Johnny, aunque tengas dificultades, ya sabes….hay que seguir.  Quién sabe, quizás, cuando seas famoso,  ni me saludes….
-No seas tonto, jamás haría eso. Y claro que seremos grandes, ¡y ricos, muy ricos!
-¡Hasta la cima, John!

Un ruido lo despertó, sobresaltándolo. Un policía golpeaba la ventanilla.
-¿Si?
-Está estacionado en un sitio no permitido y además no tiene las luces encendidas. Tendré que cobrarle una multa.
John encendió la luz interna del coche.
-¿Sabe quién soy?
El policía agudizó la vista, y se hechó para atrás.
-Oh, perdone señor Lennon, no sabía que era usted…puede permanecer aquí, pero por favor, encienda las luces…
Se alejó de allí rápidamente y John cerró la ventanilla, riendo. Si Stu lo estuviera viendo, se partiría de risa de ver que lo llaman “señor” y que no le cobran por ser quién es. Pero…¿qué es eso de “si lo estuviera viendo”? ¡Claro que lo estaba viendo! ¡Y seguro que estaba riéndose!
Y ahí recordó su sueño. Su amigo, diciéndole que estaría feliz cuando lo viera en la cima. Y ahora lo estaba. Por lo tanto, él estaba feliz. Su amigo, su hermano, aquel que se había ido, donde quiera que estuviera, ahora estaba feliz de ver que él pisaba la cima.
Sonrió, y encendió el auto. Parte de las dificultades que Stu le había mencionado en el sueño podría esa fiesta de la que había escapado. Pero decidió que volvería.
Volvería a la cima. Porque a Stu le habría encantado eso.

sábado, 31 de marzo de 2012

Por ese Palpitar. Capitulo 3

Son las 8 en punto, estoy tocando timbre y mi panza ruge como un león. Me dormí y no pude desayunar antes d evenir. Un tipo, creo que será un mayordomo, me hace pasar y me siento en un sofá. No se escucha nada, solo huelo el aroma a tostadas que llega desde la cocina, que hace que tenga mas hambre. De pronto, escucho pasos apurados que bajan la escalera. Me doy vuelta, es Paul, todo despeinado. Si Chelsea lo viera dejaría de amarlo.
-¡YA LLEGÓ JO, LEVÁNTENSEEE!!! –grita como un descosido. Genial, aún ni siquiera se levantaron.
Paul vuelve  a subir y baja al instante, peinandose.
-Pasá Jo –me indica la cocina y lo sigo  -¿Desayunaste?
-Ehhhh….no…..
-Sentate
Me siento, como él, en una banqueta frente a un desayunador –Henry, sirva otro desayuno para Jo –ordena al mayordomo
-Hola…-Ringo aparece restregándose los ojos y bostezando –Ey ¿ya estás acá?
-No –respondo sarcástica
Ríe y se sienta frente ami. Henry me sirve el desayuno, jamás vi uno tan variado y…¡tan rico! Comienzo a comer como una desesperada, hasta que me percato de la mirada de los dos.
-Yo…este…
-No hay problema, solo tenés hambre –dice Ringo
-Es que no parezco con hambre, parezco MUERTA de  hambre
-Eso porque no viste a Hari…-rie Paul
-Perdón, ¿Quién?
-Hari. Harrison. George. George Harold –dice riéndose y Ringo larga la carcajada
-¿Alguien habla de mi y de mi segundo nombre? –George aparece con los pelos parados, en camiseta y con una toalla alrededor del cuello. Aún así parece un modelo ¿A qué vienen esas comparaciones?
-No hablamos, reímos –Ringo, sigue riéndose.
-Mirá quien habla, el Richard Parkin Starkey Junior, alias Ringo Starr –se sienta y me mira –Vaya, que temprano viniste…
-Comienzo a las 8…
-¿QUÉ? ¿SON LAS 8? –dicen las tres
-Mas de las 8. 8 y 20 para ser mas exactos –señalo el reloj de pared
-UUUYY!!!! ¡Brian vendrá a buscarnos de un momento a otro! –exclama Paul
-¿Cómo pudimos olvidarnos? ¡Tenemos una entrevista! –agrega Ringo
-¡¡Y es en media hora!! –grita George
-¡¡Entonces apúrense!!! –ya me contagiaron sus gritos
Terminan de tomar el café, haciendo un enchastre ya que se les volcó, y suben las escaleras, prácticamente pasandose uno por arriba del otro. No puedo mas que reírme, son unos locos, pero….¡falta uno!
-Jo –dice Paul asomándose -¿No podrías ir a despertar a John? Sino, no saldremos mas…
-Ehhh ¿yo?
-Si. Henry está ocupándose de nuestra ropa, y nosotros estamos preparándonos. John debe estar durmiendo como un tronco.
-Ok –digo poco convencida
-Subí, es la tercer puerta, entrá sin llamar.
Obedezco, salvo en lo último. No quiero entrar a la habitación  y encontrarme con un espectáculo, así que golpeo. Pero nadie contesta. Abro lentamente y veo a John, durmiendo boca abajo con un brazo colgando y roncando como elefante.
-Ehhh…John…-le hablo desde la puerta. Ni se mueve. –John…¡John!
Me acerco, no sé si tocarlo o no, pero no me queda otra. Lo sacudo del hombro y hace unos gruñidos.
-¡John!
-¿Eh? ¿Vos? ¿Qué hacés acá? Ay no…no me digas que vos y yo anoche…..¡Ayyyy ¿por qué no puedo resistirme  a las mujeres?!
-¿Qué? No sé de qué hablas. Pero te digo que en media hora pasará Brian por ustedes. Corrijo: menos de media hora.
-¿No podés disfrazarte de mi e ir en mi lugar?
-No.  Apurate –doy media vuelta y me dispongo a salir de la desordenada habitación
-Qué carácter, ni que fueras mi jefa
Bajo las escaleras y me cruzo con Brian, hecho una furia; según sus gritos deduzco que va a levantar a John. A la pasada me da un libro, o algo, no sé qué es. Lo abro, es una agenda.
-¿Y esto? –no me escucha, ya subió.
Voy hacia la sala y ahí están los tres, terminando de acomodarse. Creo que por mi cara se dan cuenta de que no sé de qué se trata esa agenda.
-Es la agenda vieja de Brian –me dice Harold. Harold….me acuerdo de cómo se reían Paul y Ringo y no puedo mirarlo seria, aunque él sea muuy serio.
-¿De qué te reis? –me mira, en cualquiera esa mirada causaría miedo, pero a mi me dio mas gracia, aunque no sé por qué.
-De nada –digo tratando de recuperar la compostura
-¿Lo ven? –mira a los otros –Por culpa de ustedes ésta chica siempre se reirá de mi
-Retrocedamos –le digo -¿Yo para qué quiero la agenda veja de Brian?
-Copiá  lo que haya ahí en tu agenda nueva
Suena el teléfono y Henry atiende
-Creo que es para usted señorita –me alcanza el tubo del teléfono
-¿Hola? –digo
-¿Es usted la asistente?
-Si, si
-Llamamos de un canal de TV, queremos hacerle una nota a la banda. Sería el jueves 16,  a la tarde.
-A ver…espere que me fijo…-abro la agenda vieja de Brian, busco el jueves 16. Hay un compromiso luego de almuerzo, una cena, y unos ensayos. Cualquiera diría que es un día complicado, pero comparado con los otros, es medio tranquilo. Veo que en la tarde no hay nada.
-Creo que…-no puedo continuar. Los tres me hacen señas suplicantes para que diga que no pueden. Voy a preguntar porqué, pero ruidosamente bajan Brian y John, éste último recibiendo golpes en la cabeza con una billetera.
-¡Te dije que te apures!
-Auch! ¡Brian te voy a denunciar por maltrato a los trabajadores!
Todo se convierte en una batahola, los otros tres dejan de suplicarme, es mas, se olvidan de que estoy ahí, para ponerse  a pelear con John y salir corriendo hacia el garage. ¿Y ahora qué hago?
-Ese día no pueden –cuelgo rápido, temo que Brian me escuche.
Oigo un bocinazo afuera y me asomo. Los cinco están dentro del auto.
-¡Vení! –grita Paul
-¿Yo?
-Si!
Salgo apurada y casi sin darme cuenta estoy dentro del auto.
-Veo que no le explicaron todo a Jo –dice Brian mientras conduce –Tenés que acompañar a los chicos a  los lugares a donde van
-Ahh…¿y eso por qué? –pregunto tímidamente
-Porque en todos los lugares a los que vayan siempre habrá alguien que querrá que vayan otro lugar mas. Y ahí entrás vos, tenés que informar si pueden o no. Así que…-no puedo escuchar mas, George me pregunta algo al oido
-¿Dijiste que no?
-Si
-Gracias, sos una genia –me guiña el ojo
-Llegamos, mas vale que se porten correctamente ¡Lennon peinate bien!
-Ufa! No puedo, no tengo peine
-Tomá –saco un peine de mi cartera
-Ay, él usa peine rosa –se burla Ringo
-Callate duende del bosque
Bajamos, corriendo, y nos metemos en la radio donde será la entrevista, que comienza enseguida, ys que llegamos atrasados. Me aburro por un buen rato; Brian se acerca charlando con un tipo
-Jo, fijate si el 25 del mes que viene hay algo
Miro la agenda, aún no hay nada para ese día, pero recuerdo las caritas de los chicos suplicando que dijera que no. Pero tengo que obedecer a Brian.
-No hay nada para ese día
-Anotá, a las 20 hs., cena con el señor Rotswick.
Los chicos salen, y me entero que la próxima parada es el sastre. Ahí se nos va el resto de la mañana. Volvemos a casa para almorzar.
-Llamaron tres personas, aquí tiene –Henry me da tres papeles: mas entrevistas y cenas, y números de teléfono.
Me fijo en la agenda, a una pueden ir, pero a la otras no, asi que llamo para confirmar o no la asistencia.
-¡¡¡Vení  a comer!!! –grita John. Ni enterada estaba que en este trabajo tenía incluída la comida.
-Y ahora tienen que cambiarse –habla Brian
-¿Otra vez? –interrumpe Ringo
-Si, otra vez. Ahora tienen que estar mas formales, porque esto es importante ¡Ey! ¡Ustedes dos, dejen de payasear! –John y Paul “pelean” con dos cuchillos.
La comida termina y otra vez el lío. Yo pensaba que solo las mujeres decíamos “¡¿Qué me pongo?!”, pero veo que no es así.
Jo, vos que sos mujer ¿este traje va con esta camisa? –pregunta Paul
-No, la camisa tiene rayas y el traje también
-Ahhh…-sube corriendo y baja George
-¿Cuál de estas corbatas te gusta? –lo miro. Mas o menos tiene unas veinte corbatas colgando de las manos  y el cuello.
-A ver….ésta es muy llamativa, ésta muy triste, ésta del mismo color de la camisa, ésta es muy contrastante….como gustar, no me gusta ninguna
-Tengo mas –dice sonriendo. Sube y al rato baja con mas corbatas
-Veamos, ésta no, ésta tampoco, no, no, no, no…..¡ésta! –digo levantando una azul con finas rayitas plateadas
-Bien! ¡Sabía que eras como yo! ¡Ésta es mi preferida!
-¿De verdad?
-Si!
Sin darme cuenta le pongo la corbata alrededor del cuello y comienzo a anudársela, hasta que reacciono.
-Ay, perdón, yo….
-No importa, seguí –dice riendose a carcajadas
Nerviosa, muy nerviosa, termino de anudársela y me doy vuelta, supuestamente “para buscar una cosa en la cartera”. Lo cierto es que quería ocultar mi cara roja, aunque no sabía porqué estaba así. Quizás el contacto con varones de mi edad….
-¡Rápido! ¡Rápido! –Brian baja corriendo, empujando hacia la puerta a George  y Paul -¡John! ¡Ringo! –los aludidos bajan deslizándose por la baranda
-Ya vamos, ya…
-¡Lennon peinate!
-¿Me peinás? –me dice
-Claro –sonriendo saco mi peine y le acomodo el pelo. Qué extraño, no debe ser por el contacto con varones dem i edad, con John no me pongo nerviosa ni nada ¿por qué con Harold si?
Subimos al auto precipitadamente, y al rato ya estamos en un estudio de TV. Los chicos charlan con el presentador, no puedo negar que son divertidos. Este trabajo me está gustando, hay que ir de aquí para allá pero tengo la risa asegurada. Aparte, es la primera vez que piso un estudio de televisión, así que miro todo con curiosidad.
-Estas viendo como se hace en realidad la tele ¿no? –me doy vuelta y veo a George con un vaso de café en la mano
-Algo así –río -¿Ya terminaron?
-No, mandaron al corte, pero me moría de hambre y sueño, así que estoy con este café. ¿Querés?
-Bueno ¿dónde lo busco?
-Tomá de éste. Salvo que te importen mis gérmenes y microbios.
-Naaa…-tomo el vaso y le doy un sorbo al café.
-Brian está contento por como trabajas
-¿Si?
-Si, lo escuché hablando con un tipo que preguntaba quién eras vos, y le dijo que sos la asistente, que es tu primer día y que lo estás haciendo bien
-Bueno…gracias por la información jaja
-Te lo decía porque seguro que estás como nerviosa
-No sé si nerviosa, pero sí media…
-Perdida –me corta sonriendo –Tranquila, te acostumbrás. Me voy, quedate con el café.
Se va corriendo hacia donde están las cámaras y unas peluqueras le acomodan un poco el pelo. No sé porqué, pero me quedo mirándolo a él, por mas que los otros  se la pasan hablando. Suspiro. Si hasta hace un rato pensaba que este trabajo es genial, ahora creo que no. ¿Saben por qué? Porque es la primera vez que me quedo mirando a un chico.
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Al día siguiente toco timbre. Ya desayuné y estoy preparada para despertar a John
-¡¡¡Pasáaaa!! ¡Está abierto! –alguien grita desde adentro
Abro la puerta y, para mi sorpresa, John está sentado, mas bien tirado, sobre el sofá.
-Hola! –me dice una cara por demás chistosa.
-Buen día…veo que hoy sí te levantaste  a tiempo
-Si, pero no tengo ganas de cambiarme –en efecto, todavía está con el pijama –Tengo buena noticias: hoy a la mañana no haremos nada…bueno, si. Contestar cartas de fans. Y a la tarde tenemos que grabar en el estudio, por lo tanto te podrás ir temprano.
-Genial
Paul baja silbando y prendiéndose los puños de la camisa
-Ey Jo! ¿Cómo estás? ¿Cansada por lo de ayer?
-Increíblemente, no.
-¡Eso es bueno! Voy a llamar a mi Valerie. –Toma el teléfono y marca. Al rato está hablando con alguien, de la que no tengo dudas que es la novia. Chelsea, hermana mía, decile adiós a tu amor.
-¿Es que no tenías otras medias que usaste las mías? –Ringo baja, evidentemente pelando con George
-No las encontraba, vi esas y me las puse
-Que asco, seguro que me las llenaste de hongos
-Ya Richard, ¿no ves que hay una dama? Dejá de decir esas cosas….-dice mirandome
-Ohh perdón Jo, no sabía que ya estabas acá. Buen día.
-Buen día a los dos –digo sonriéndoles
-Tiraré estas medias a la basura –Ringo se dirige  a la cocina
-¡Traé café! –grita George
-¿Hoy vendrá Brian? Así le devuelvo su agenda, ya pasé todo a la mía
-Que eficiencia –dice John que ahora lee un diario
-Ringo!!!!! –por Dios, que garganta tiene este Harrison -¡Tirá esto también a la basura! –revolea hacia la cocina….la agenda de Brian.
Paul corta la comunicación muy sonriente y John apenas lo mira
-Al fin, Romeo.
-En un rato llegará Val. Jo, no digas nada, pero tengo novia, los medios aún no lo saben.
-Tranquilo.
-¿Sabés quién es su novia? –dice John –Valerie Wood, la actriz.
Oh…my…God…¡Valerie Wood! Realmente admiro a esa actriz, mas de un cuento lo he escrito con la esperanza de que ella algún día lo actuara. Me saca de mi ensoñación el sonido del timbre.
-Hola Val! –Paul la saludó con un beso –Vení, te presento a nuestra asistente, Jo.
-Hola Jo, ¿Cómo estás?
-Ho….hola…Valerie…
-Decime Val –es encantadora y Paul parece muy enamorado.
-No quiero fastidiarte con esto, pero tengo que decirte que te admiro mucho.
-Oh, gracias Jo! No me fastidia para nada ¿puedo sentarme aquí? –dice señalando el sofá donde estoy
-Claro, obvio.
-¿Cómo va tu trabajo? ¿Te hacen renegar mucho estos chicos?
-Ey, Val, no hables como si ella fuera nuestra niñera –dice John haciendose el enojado
-Si son niños…-responde ella riendo
Ringo, Paul y George se suman a la conversación con una tazas de café. Val es tan simpática como parecía, no tiene una simpatía falsa, sino muy sincera.
-Amor, necesito ayuda con las cartas –dice Paul
-Ok, te ayudo –Val se pone de pie y lo sigue.
-Si, si, “ayuda con las cartas”
-Lennon….-George parece enojado por el comentario –Está Jo aquí, guardate esas cosas.
-Está bien, no sé desde cuando estás tan caballero.
-Voy a contestar las cartas –dice Ringo –John, vos deberías hacer lo mismo
-Después, ahora no tengo ganas…
Suena el teléfono y atiendo. Mas compromisos para la agenda.
-Jo! –escucho que alguien me llama desde la cocina. Me asomo, es George.
-¿Qué pasa?
-¿Estás ocupada? Estas cartas me terminarán matando, ya no sé que poner…
-Vamos a ver…-me siento frente  a el y leo una.
-Solo contestales  lo que te preguntan…aunque bueno, podrías agregarle algo mas….bueno, comenzá a escribir la respuesta.
George me hace caso. Al cabo de una hora ya escribió unas siete cartas, donde mas de la mitad de las mismas son cosas que le dije yo. A la vez, charlamos.
-¿Te puedo hacer una pregunta?
-Claro Jo
-¿Por qué aquí hablás, gritás, te movés, hacés chistes, y cuando estás dando una entrevista sos el que menos habla? Mis hermanas dicen que te llaman tranquilo, pero yo no veo que lo seas….
Larga una carcajada. Yo no dije nada gracioso ¿o si? Después se pone serio de repente.
-Lo que pasa es que…no me gusta mucho la exposición. Como que me inhibo. Por eso soy así. Cambiando de tema…que imaginación tenés. Lo digo por lo de las cartas…
-Y, por algo me encanta escribir.
-¿Si?
-Si, antes escribía cuentos en un diario
-JOSEPHINE MARCH?????? –John entra gritando, con el diario en la mano
-Eh?
-¿La que escribió esto sos vos?
-Ehh…si…-digo leyendo el título –Es el último cuento que entregué al diario, antes de que me hechen.
-¿Pero vos escribís esto? ¡Es genial! Yo siempre los leí, de algún lado me sonaba tu nombre
-A ver…-George le arrebata el diario –Tiene razón ¡sos vos!
-¿Podrías escribirnos algo? ¡Por favor, por favor, por favor!
-Es que…no sé…
-¡Cualquier cosa! –dicen al unísono
-Ok, cuando pueda…
-No, no, ahora, por favor, por favorcito…
-Es que ahora no se me ocurre nada…
-¡Nosotros te tiramos ideas! –George parece muy entusiasmado -¡Que haya ovnis!
-Si! ¡Y helicópteros desde donde se tiren al agua marines norteamericanos!
-¡Y que el agua sea de colores!
-¡Y que haya explosiones!
-Ok, ok, ya entendí, quieren un cuento de guerra
-Si, ¡y con ametralladoras! Y un superhéroe que sea…..que sea….
Justo Ringo entra a la cocina, mirando como quien mira a dos locos recién escapados del manicomio.
-¡Ringo! –gritan los dos -¡Que sea el superhéroe Ringo!
-¿El qué? –pregunta –Vaya par…mejor me voy, tengo miedo de que sea contagioso….
Yo, la verdad, pienso lo mismo, pero me pongo a escribir el cuento, con el “asesoramiento” de ellos. Que locos que son….pero lindos. Sobre todo George. ¿Por qué siempre termino hablando de George? Esto, esto no me está gustando nada….

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Ufff capitulo largo, no? jajjajaja Espero que les haya gustado!
Val!!! apareciste! sos como una suerte de Jane Asher pero con muuucha mas onda ;) 
Bueno chicas, les agradezco un MONTONAZO que lean y comenten esto, la verdad son unas genias!
besitos a todas!!!!

domingo, 25 de marzo de 2012

Por ese Palpitar. Capitulo 2

¿Alguien que me explique qué estoy haciendo aquí? Hay cinco cuadras de fila llena de chicas impacientes por entrar a su “entrevista de trabajo”. No sé en qué consta la entrevista para ser asistente de The Beatles, pero ésto es algo que no me lo trago. Para mí que es una trampa de alguna red de trata de personas o de secuestradores que pusieron ese aviso en el diario para que un montón de tontas se acerquen. Y entre esas tontas estoy yo. Veo que algunas de las que salen de este lujoso…¿hotel? Ah, ahora todo cierra. Si, definitivamente esto es una red de prostitución. Sino, no habría motivos para que las que salen lo hagan llorando. La fila avanza rápido, ya estoy a 10 chicas de la puerta. Voy a irme, pero quiero hacer investigaciones. Una chica que recién salió pasa a mi lado.

-¿Qué te hicieron? –le pregunto al ver que llora

-Nada…..-me respondió sorprendida como si le estuviera preguntando un disparate. Pero quizás le dijeron que no hable, está amenazada. Oh, no, ya hay 8 de adelante mío. Me voy a ir. Pero….se me vienen a la mente los rostros de Chelsea y Sarah, están ilusionadas….Ya quedan 7. El hecho de que estén ilusionadas no significa que debo sacrificar mi cuerpo para comprobar que esto es una farsa. Quedan 6. Pero…hasta mamá estaba contenta de que me presentara. Eso es raro, ella no sospechó nada ¿dónde quedó su intuición maternal? Sólo restan 5. ¿Y si no es mentira? ¿Y si en realidad es un casting para asistente? ¿Y si me toman? Faltan 4. Jo, que ingenua sos, te estás volviendo boba como todas éstas que están aquí. Sólo 3 delante de mí. Está bien, me iré. ¿O me quedo? No, no, no te dejes engañar por una banda de mafiosos que…momento ¿cómo es posible que ésas dos pasaron tan rápido? Sólo hay 1 chica delante de mí y en este momento avanzó. O sea, que la próxima soy yo. No, no lo seré porque me voy a ir. En este mismo momento. Sólo tengo que girarme y…

-Hey, te llaman –la de atrás mío me habló. Veo, para mi espanto, que la chica anterior ya salió. La de atrás me da un empujón entregador, para que avance. No me queda mas remedio que entrar.

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Me encuentro sentada frente a un escritorio en el lujoso lobby del hotel. Dos tipos están delante de mí. No tienen cara de mafiosos ¡Jo, no te dejes engañar por las apariencias!

-Tu nombre es….-pregunta uno de los tipos

-Josephine

-Ok Josephine, comenzaremos con la entrevista

Ay no. ¿Qué me harán? ¿Por qué no huí antes de entrar?

-Decime….-dijo el otro tipo -¿Cuál es el segundo tema del álbum Help!?

¿Ah? ¿En verdad es sobre The Beatles esto? ¿No es ninguna mafia?

-¿Estás bien? –pregunta de vuelta el tipo

-Eh, si, si. ¿Me repite la pregunta?

-Como no ¿Cuál es el segundo tema del álbum Help!?

No tengo la menor idea. Eso me pasa por no haberle puesto atención a los discos de Sarah. Listo, no me daran el trabajo. Pero me arriesgaré, aun sabiendo que diré cualquier cosa

-Es…¿A Hard Day’s Night?

Los tipos se miran. Si, dije una barbaridad con mayúsculas.

-Quizás esté nerviosa Brian…probá con otra

-Ok Neil. A ver…decime los nombres de los cuatro beatles

Qué fácil. Esta la sé, creo. Bueno, intentaré.

-Ringo Starr, John Lennon, Paul McCartney y George….George….-¿CUÁL ES EL APELLIDO DE GEORGE?

-¿No sabés? –pregunta el primer tipo, el tal Brian

-N…no….-creo que nunca sentí tanta vergüenza

-¡Es la elegida! –dijeron los dos mirandose. ¿Elegida?

-Pasa por aquí –me invitó.

Me hace pasar a una sala al lado del lobby.

-Mi nombre es Brian, soy el manager del grupo. Y creo que sos la elegida porque, por lo que veo, muy fan no sos…

-Ehh…me gustan algunos temas, pero en realidad trabajaba y no tenía tiempo de informarme sobre ellos….las fanáticas son mis hermanitas

-Lo que buscábamos era esto, una chica no muy fan, para que no moleste. Las otras gritan, chillan, se desmayan…no serían buenas asistentes jaja

Sigo conversando con el tipo, digo, con Brian. Me pregunta acerca de mi anterior trabajo y mis estudios, mi edad….después me invita a subir a su auto, para llevarme a la casa donde viven mis “empleadores”. Mientras voy en el auto la idea de la mafia cruza mi mente. ¿Y si soy la elegida para la mafia y ahora encima habia aceptado andar en auto con este Brian? ¿Y si mis “empleadores” son tipos que me esclavizarán? Definitivamente, hago muchas preguntas.

Llegamos a una lujosa casa en un lujoso barrio. Brian abrió con una llave que tenía. De adentro, se escucharon gritos:

-¿No podés golpear, o que?

-¡Avisa antes de entrar!

-¡Ya no se tiene privacidad en esta casa!

-¡No somos tus hijos!

Vaya malón de indios. Brian sólo ríe y me hace pasar.

-Traje a la asistente.

Cuatro cabezas peludas se asoman desde diversos sitios, y salen a recibirme. Nada que ver a como los habia visto en la TV o revistas, nada de trajes y corbatas. Sólo están en jeans y camisetas viejas.

-Se llama Josephine…¿cómo era tu apellido?

-March.

-Eso, Josephine March. Es la asistente, mas vale que no la molesten ni incomoden.

-Hola Josephine –saludó el que creo que es Paul –Soy Paul –ah, si, es Paul.

-Hola Paul, un gusto conocerte

-Yo soy John ¿Cómo preferís que te llamemos?

-Diganme Jo, mi nombre no me gusta

-Entonces, hola Jo! –saluda Ringo. A este si lo conozco bien, es el amor imposible de Sarah.

-¿Qué tal Jo? Soy George –asi que vos sos George…¡Por favor decime tu apellido!

-Chicos voy a la cocina a comer algo –dice Brian –explíquenle a Jo que es lo que tiene que hacer

-Si, si, andá a comer glotón –dice John

Los chicos se sientan en un sillón y un sofá, cerca de mí, que estoy sentada en otro sillón.

-Bien Jo, lo que tenés que hacer es fácil –comienza Paul

-Para vos es fácil, para ella a lo mejor no –interrumpe Ringo

-¡Estaba hablando yo!

-No les hagas caso –corta John –Lo que tenés que hacer es llevar nuestra agenda ¿Tenés una?

-Ehh…no…

-¡Yo te doy una! –Ringo se levanta y sube la escalera

-¿C…cómo es eso de la agenda? –pregunto nerviosa

-Mirá –dice George –tenés que ir anotando todos los compromisos que tenemos, como entrevistas, conciertos, visitas a radios o canales de TV….

-Hasta el turno con el peluquero o el sastre –corta, de vuelta, John.

-Después –continúa George –cuando llamen tenés que atender o que atienda otro, pero en si lo que tenés que hacer es fijarte si hay lugar en la agenda para lo que nos ofrezcan o si puede ser otro día, porque….-sigue hablando pero yo, no sé, no lo escucho mas. Algo en sus ojos me llama la atención y me cuelgo mirandolo.

-Hola….¿estás? –George sacude su mano ante mis ojos -¿me escuchás?

-Eh? Ah, si, si, diculpame, me quedé pensando en otra cosa, perdón.

-No hay drama ¿entendiste mas o menos lo que tenés que hacer?

-Si, si, claro.

Ringo baja con una agenda rosa con ositos y una lapicera también rosa con una plumita perfumada.

-¿De dónde sacaste eso tan gay? –pregunta, muerto de risa, Paul

-Me lo mandó una fan

Se ríen de la agenda y de la cara de Ringo.

-Se confundieron, te lo mandaron a vos y era para Brian –John ríe, pero los otros lo miran como incómodos.

-Te la regalo, yo, obviamente, no la voy a usar

-Gracias Ringo

-Una pregunta –dice Paul –vos no sos muy fan ¿no?

-Digamos que…no.

-Con razón te tomaron y estás tan tranquila

-Bueno, un poco nerviosa estoy, es mi primer día de trabajo.

-Ah, pero hoy no trabajás –dice Ringo –Sólo estás acá para que nos conozcamos

-¿Y entonces cuando empiezo?

Se miran y se encogen de hombros. No tienen ni idea.

-Voy a llamar a Brian –George se pone de pie y se asoma a lo que creo que es la cocina-¡¡¡BRIAN!!!! –vaya garganta.

-¿Qué pasa? –pregunta molesto

-Ya está.

-Ah, ok, veo que ya han charlado. Ahora me toca decirte cuando empezarás, los días y horarios que trabajarás y tu sueldo.

Brian empieza a hablar, todo en términos económicos y educados, que hace que los chicos solo bostezen y yo me ria de ellos.

-Estoy hablando con ella y ustedes haciendo pavadas, la molestan –los reta

-No se preocupe, no son molestia –digo como si de niños se tratara. Ellos sonrien, como agradeciendo lo que dije.

Brian termina con su información. Empezaría a trabajar en 2 días, de 8 de la mañana a 5 de la tarde y también algún sábado; eso se pagaría como horas extra. El sueldo era cada 15 días y me sorprendió la suma, cobraría bastante bien. Cuando terminó, se ofreció a llevarme a mi casa.

-Chicos, un gusto conocerlos, nos vemos en 2 días –saludo

-Para nosotros fue un gusto mayor! Nos vemos, Jo!

-¿Tus hermanitas son las fanáticas? –me pregunta Brian.

-Si, ¿por?

-Chicos, regálenle algo para ellas

-Oh no, yo…

-¿Cuál es el favorito de ellas? ¡Decime que soy yo! –John parece desesperado y me río

-De Chelsea no sé, de Sarah es Ringo

-¡Maldición!

Ringo me regala una foto con su autógrafo y para Chelsea recibo una foto de los cuatro, también firmada. Morirán, sé que morirán con esto.

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-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHH!!!!!!!!! –gritan las dos. Sí, sabía que esto sucedería

-¡No puedo creerlo, sos su asistente! –mi madre también se une

-¡Que hermana genia tengo! –dice Chelsea

-Les mandaron regalos. Sarah, Ringo te manda esto a vos.

Sarah salta, grita, corre, llora y mamá la reta.

-Chelsea, como no sé cuál es tu favorito…

-Paul –me interrumpe. Río, al recordar la “desesperación” de John. Cuando sepa que él tampoco es el preferido de mi hermana mayor….

-Como no lo sabía, te mandaron esto.

Su reacción es la misma que la de Sarah, y el reto que recibe también es el mismo. ¿Todos los días tendré que aguantar esto?

***********************

Cenamos, mi padre también me felicita por mi trabajo, claro que, no reacciona como mis hermanas, eso ya sería demasiado. Me dirijo a mi habitación a dormir, ha sido un largo día. Paso frente a la habitación de Chelsea, tiene la puerta abierta y la veo sentada en la cama, enmarcando la foto.

-Pasá Jo –me dice. Le obedezco. –Gracias por la foto, de verdad. Prometo no molestarte todos los días con esto. Sólo algunas veces jaja.

-Eso espero jaja

-¿Te gusta como queda?

Tomo la foto, ahora convertida en cuadro, e instintivamente mis ojos se topan con los de Harrison. Ah, Harrison, ¡Con que así era su apellido!


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Hola!! acá les dejo el segundo capi de esto, está mas bueno, no? Por lo menos ya aparecieron los Beatles :)

Saludos!!!

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