sábado, 7 de julio de 2012

Amor de mis amores.

Había una vez, una piba llamada Gallo, que era beatlemaníaca, pero tenía un grave problema: no sabía cuál era su beatle favorito. Al principio no le pareció nada grave, pero después, ver que todos tenían favorito y ella no, la inquietó. Entonces pensó: "Voy a escuchar todos los discos solistas de todos, y después decido". Pero claro, escuchar la inmensa parva de discos de todos le llevaría mucho tiempo, y ella no quería esperar porque era una chica muy ansiosa. Entonces pidió ayuda: ¿Por cuál empezar? Las respuestas fueran varias, bah, en realidad, fueron 4: "Empezá con John. No, mejor con Paul. No, dale, empezá con George. Naaaa empezá con Ringo". La pobre Gallo estaba desorientada. Ella no quería elegir uno solo por el físico, mas que nada porque todos le gustaban, todos eran demasiado lindos, algo jamás visto por ella (?). Sin embargo, siempre que miraba una foto de ellos, sus ojitos achinados se posaban en uno: Ringo, el petiso. Entonces se cansó. Por aquellas épocas, la Gallo se paseaba por un foro de internet, y un día decidió entrar al subforo de Ringo, mas que nada a mirar fotos. No había alcanzado  a mirar la tercer foto que la pobre ya tenía las babas por el piso. Sí, fue un flechazo, el petiso le había captado la atención. Pero como era muy terca, se miró las fotos de los otros. John le parecía lindo, gracioso, un loco bárbaro, le gustaba, pero nada mas. Paul le parecía perfecto, el hombre ideal, le gustaba, pero nada mas. George se convirtió en una dura competencia, le gustaba muchísimo, pero nada mas. Por mas que diera vueltas, siempre caía en el mismo: Ringo. "Esto no puede ser", se dijo. Y para ver si realmente era su preferido, empezó a investigar. Y así se dio cuenta que con Ringo compartía muchas cosas: ambos eran petisos, narigones, hijos únicos pero no por eso malcriados y egoístas, payasos, amigables, pacíficos, no les gustaban la pata de pollo (?), y aparte de eso, él parecía tan tierno y tan dulce, lo que ella quería ser pero muchas veces no podía. Todo eso sin contar ese par de ojazos azules, y la onda con sus amigos, y eso de detestar que se peleen, como le pasaba a ella. Conclusión: la Gallo se enamoró locamente."Uno mas para la lista de amores", dijo,  cuando pensó en la cantidad de tipos que amó, y ellos ni siquiera se enteraron. Pero ella sabe que no, no es uno más. Quizás pelea el lugar con su primer amor platónico, Alejandro Dolina, cuando a la edad de 15 años le preguntó descaradamente si se quería casar con ella, y él contestó que si. Aún Gallo sigue esperando el casamiento XD. Hoy, la Gallo saludó a Ringo vía Twitter por su cumpleaños, y volvió a pedir casamiento. Sabe que jamás le contestará,  pero está feliz, y festeja el cumple como si fuera el de ella. El tipo le mueve el mundo, la cabeza, el corazón, las hormonas y vaya a saber cuántas cosas mas XD. Y ella le desea, aunque Ringo jamás ni siquiera se entere que esto fue escrito, que sea muy feliz. 




:)

martes, 3 de julio de 2012

Por ese Palpitar. Capitulo 9


Madre de Dios. Nunca imaginé que irme de gira con esta gente fuera tan complicado. Y eso que todavía no me fui.
Brian está insoportable, y los chicos también. Y también mi familia: mis hermanas no paran de decirme que les compre regalos, que saque fotos, que envíe postales, y mis padres se la pasan dándome recomendaciones. Para ellos es una gran preocupación que una de sus hijas se vaya de viaje por un mes con diez hombres. Si, diez: los chicos, Brian, Neil, Mal, y otros tipos que ni idea de quienes son. Consideran que si, aunque sea, viajara también una de las novias de los chicos, o una hermana, o una madre (qué vergüenza sería para ellos si eso pasara) se sentirían mas tranquilos, pero....
-Jo, sólo tenés 20 años, sos muy joven, te puede pasar cualquier cosa....
-Mamá....
-Sean quienes sean, son hombres
-Papá....
De todo esto lo que mas me molesta (corrección: me asusta) es viajar en avión. Nunca volé, hasta tengo miedo de estar parada en una escalera, imagínense en un avión....
Me mentalizaré con que es un bus, y no un avión, quizá eso resulte, para no terminar llorando, o lo que es peor, vomitando.
Sólo faltan dos días, casi toda mi ropa está acomodada en las valijas, incluso tuve que agregar mas ropa, ya que Brian, en medio de una discusión con John, me miró de repente y me dijo:
-Me imagino que no viajarás con esa ropa.
-¿Eh? ¿Qué pasa con mi ropa?
-Vamos a andar por muchos lugares, y esa ropa...
-¡Brian no la jodas con eso! –protestó John
-El tema es con ella, no con vos –respondió secamente –Te vas ya mismo a comprar algo mejor.
Ahora que lo pienso, creo que lo hizo para que me fuera de ahí, y poder continuar su discusión con John.
Me acompañó Chelsea, una amiga suya, y Sarah. Me arrepiento de haberles dicho, fue un infierno, me hicieron pasar vergüenza delante de las vendedoras, se probaron mas ropa que yo, y encima me hicieron comprar cosas que no me gustan, aparte de tener que comprar cosas para ellas, “como paga por la compañía”. Pequeñas estafadoras.....
El tema es que ahora estoy terminando de acomodar todo para que se arrugue lo menos posible, tratando de no olvidar nada, y sobre todo, de no pensar qué puede suceder en esa gira. Si, todo lo que les dije fue para ocultar que tengo miedo de lo que pueda pasar.
********************
-¡Mamá te dije que no tengo frío!
-Pero ponete bien la bufanda, hijita...
El día ha llegado, y mi madre insiste en que hace frío, y en que me voy a enfermar, por lo tanto me envuelve en una bufanda celeste, de la que no quiero saber nada.
-¿Llevás todo, hija?
-Si papá, es la tercera vez que te lo digo....
-AAAAAAAAAHHHHHHHHHH!!!!!!!!!! YA LLEGARON!!!!!!!!
Las que gritan son Sarah, Chelsea, y un regimiento de amigas que trajeron a casa, con el único objetivo de ver el auto que me vino a buscar, donde creen que están Los Beatles.
-¡Les dije diez veces que no son ellos! ¿Cómo piensan que ellos me.....va....a...venir.....a buscar.......
Esto no está sucediendo. ¿¿¿Qué demonios hace Harrison en mi casa???
-No lo conozco –dice una de las chicas
-Yo tampoco, debe ser un chofer o algo de eso –responde Sarah.
Respiro aliviada, porque George está tan bien camuflado que estas bandidas no lo reconocen. Pero yo podría reconocerlo siempre, porque me sé de memoria su estatura, su forma de caminar, el modo de sostener el cigarrillo en la mano.....¡Ya córtala Jo!
Mamá se dirige a abrir la puerta, pero me apresuro y, por suerte, le gano.
-Hola George –digo lo suficientemente bajo, al abrir.
-Hola Jo –responde bien bajito, con una sonrisa, SU sonrisa –Pensé que me había equivocado de casa...
-Ya ves que no.
-Vine yo porque el chofer está ocupado, y hay....una serie de líos de último momento jaja.
-Hola señor, ¿usted viene a buscar a mi hija?
-Si mamá, él es.....es.....Henry.
-Un gusto señor Henry, mi hija a veces habla de usted.
-El gusto es mío, señora March.
Mi madre se aleja y George y yo no podemos contener la risa. Por alguna extraña razón, me quedo allí, parada en el umbral de mi puerta, sin poder dejar de mirarlo. Tengo que despertar y dejar de cometer esas cosas, esos tremendos errores, porque me terminarán hundiendo.
-Ehhh.....voy a buscar mis valijas –digo tontamente -¿Las vas a subir vos?
-Si, claro.
-¿De verdad?
-¿Por qué no? Soy un ser humano que puede hacerlo jaja.
Río por su comentario y voy hacia la cocina, desde donde mi padre mira receloso al recién llegado.
-Charlan demasiado como para ser compañeros de trabajo
-Papá, por favor –digo fastidiada –Ayudame con las valijas.
Mi padre carga las valijas y se dirige hacia la puerta, mientras mi madre empieza otra vez su letanía de recomendaciones.
-¿Ese tipo es tu novio? –pregunta una chiquilla amiga de Sarah.
-¡Jessica, por favor! –exclama mi madre escandalizada. Sin embargo, la chica me sigue mirando con la misma impertinencia.
-Claro que no, demonio.
-Se parece a George.
Apreto las muelas, su comentario me dio acidez estomacal.
-Si, por los dientes –agrega una amiga de Chelsea. Parece que los tienen bien estudiados físicamente.
-¿Cómo diablos le vieron los dientes desde la ventana?
-¡Con esto! –muestran, triunfales, unos binoculares.
-Son de mi papá –aclara una.
-Si, si, como sea, ustedes están locas. Mejor me voy, nos vemos en un mes.
-¿Vas a escribir? –pregunta Sarah.
-¡Ya te dije que si!
-Hija....
-Si, mamá, si, adiós –no aguanto mas, hacen demasiado escándalo.
Estoy por traspasar la puerta, cuando siento un tirón. Giro mi cabeza, y me encuentro con la mirada de Chelsea. Es la única que casi no ha participado en el alboroto recién armado.
-Suerte con George –me dice en un murmullo apenas audible.
La miro sorprendida, no habla en broma, lo dice seria y con convicción.
-¿Qué dec....? –trato de preguntar, pero me doy cuenta que es inútil negarlo, de alguna extraña forma se ha enterado.
-A mí no me engañas, hermana. Suerte. –deja su seriedad para esbozar una sonrisita y guiñarme un ojo.
Salgo de mi casa bastante desorientada por ese hecho, a los ojos de los demás apenas intercambiamos unas palabras de último momento.....si, sólo fueron unas palabras, pero de mucha importancia. ¿Será que tanto se me nota? ¿O es que Chelsea me conoce demasiado y yo no estaba enterada?
Apoyado en el auto está George, y cerca de él, mi padre.
-Adiós, papá, nos vemos –digo dándole un beso en la mejilla
-Adiós hija, cuidate mucho.
Subo al auto y enseguida sube George, con una gran sonrisa.
-Creo que no le caí bien a tu papá –ríe, mientras enciende el auto.
-Jaja, es así con todos los hombres que pisan mi casa, debe cuidar a cuatro mujeres, salvo que los que vengan sean sus amigos....a esos los trata bien, por eso con mis hermanas le decimos que nos vamos a casar con alguno de ellos.
-Me imagino su cara cuando se lo dicen.
-No nos tira con un cenicero por no terminar en la comisaría jaja.
-Pero me imagino que habrá aceptado a alguno que le hayas llevado vos....
Lo miro, extrañada por su pregunta, pero él no hace ningún gesto, sólo tiene la vista fija en la calle.
-¿Que le haya llevado qué? ¿Un cenicero? –pero qué idiota soy....
-Jajaja, no, no. Un hombre, algún novio....
-Pues no aceptó a ninguno....porque nunca le llevé a ninguno jaja. Siempre le digo que soy su hija solterona –lo miro de vuelta, para ver si causé algún efecto con lo que dije, pero en vistas de que no, agrego –Seguramente la primera en presentar a alguien será Chelsea....
-No creas, Jo, ya te llegará –otra vez lo miro, pero antes de que pueda deducir algo, él anuncia -¡Ya llegamos!
-Pero....esta no es tu casa...ni el aeropuerto –miro a todos lados
-No, es la casa de Mal, irás al aeropuerto con él, porque con nosotros....ya sabes, nosotros tenemos que llegar los cuatro con Brian, nada mas. Y si llegamos con una chica...
-Si, se pudre todo.
-Exacto.
Me bajo del auto, y él me ayuda con las valijas, hasta que Mal sale de su casa.
-¡Hola Mal! –saludo alegre, ya que este hombre me cae muy bien.
-¡Hola Joicita! –dice, imitando el apodo que me inventó Ringo –Pasá a mi casa, yo llevo estas cosas.
Por la puerta se asoma una señora, que deduzco que es su esposa.
-Hola señora.
-Hola, vos sos Jo, ¿no?
-Si, si
-Un gusto, soy Lil
-¡Aquí están las valijas! –dice George, dejándolas junto con Mal –Nos vemos en un rato.
****************************
Media hora después, llega un auto a buscarnos, cargamos nuestras cosas y nos dirigimos al aeropuerto.
Si alguna vez, mirando por televisión, dije “Qué caos”, “Qué infierno”, “Qué locura”, me quedé corta. Esto es el fin del mundo. Joder, ¿toda ésta gente es de Gran Bretaña? Como nunca vi tantas personas juntas me parece que el país no tiene tantos habitantes. Y si los tiene, están absolutamente todos acá. Bueno, todos menos mi familia que no están porque...un momento....¿QUÉ HACEN ACÁ?
Si, ni bien me bajo del auto veo a mis hermanas, sus amigas, mi madre toda emocionada, y mi padre con cara de estar harto. Pero ellos no me ven.
-¡Papá! –grito, aunque seguro que no me escuchará porque se está tapando los oídos, debido al griterío. Pero justo se voltea y me ve.
-¡Ey Jo!
-¿Qué hacen acá? –grito para hacerme escuchar, aunque estoy a pocos metros de distancia.
-Ya ves, me obligaron a traerlas para despedirlos.....
Me río de su cara de resignación, y voy a decir algo cuando Mal me llama. Saludo con la mano a mi padre y corro hasta donde está Mal, con Neil.
****************************
Oh no. Me he puesto muy nerviosa. Ver el avión me puso mal, y la odisea que fue subir, peor. Ahora Brian reparte mas instrucciones que la azafata, me marea. Todo eso sumado a que tengo los oídos pendiendo de un hilo. ¿Cómo no se parten los vidrios con los aullidos que pegan estas mujeres?
-¿Te trajiste algo para hacer durante el viaje? –el que pregunta es George, parado al lado mío –Será largo....
-Voy a empezar a escribir los guiones.
-Ah, qué bien. Te deseo mucha inspiración. –levanta el pulgar de su mano derecha.
-¡Todos a su lugares! –ordena Brian. Ay no, esta cosa va a despegar.
A mi lado se sienta Neil, que parece no tener problemas con el avión. Instintivamente empiezo a rezar, mientras cierro los párpados con fuerza, trago saliva y respiro aceleradamente.
-Emm....Jo....¿podrías soltarme?
Miro a Neil y me doy cuenta: lo estoy agarrando del brazo. En realidad, no lo estoy agarrando, lo estoy estrujando.
-Uy, perdón, es que esto me da un poco de miedo.....
-Me di cuenta –ríe.
El avión despega, casi ni he sentido nada, eso me tranquiliza, aunque no del todo, ya que me siento algo mareada. Quizás sólo sea sugestión....
Envidio profundamente a Neil, que ya se durmió como un niño, y también envidio profundamente a todos los que están caminando y paseándose por al avión como si estuvieran en tierra firme, cuando yo aún no me he sacado el cinturón de seguridad. Trato de dormirme, pero es obvio que no puedo. Decido comenzar a escribir, desprendo el cinturón para buscar mis cosas, pero...oh Dios ¡qué tonta soy! ¡Tengo miedo de pararme! Esto es mucho mas grave de lo que creí, para volver a Inglaterra creo que lo haré nadando, para evitar todo esto nuevamente.
-¡Jo!
Giro mi cabeza y veo, casi apoyado sobre Neil, a George.
-George.....-respondo apenas, tratando de disimular mi descompostura.
-¿No querés venir a jugar Monopoly?
-Ehh....ok....
-¿Qué pasa? ¿Te sentís bien? No me digas que tenés miedo –se ríe descaradamente.
-No, no, ¿Yo, miedo? Nada que ver.....-trato de ponerme de pie, pero mi mareo y mi estómago quieren otra cosa -¡George ¿dónde hay un baño?! –pregunto desesperada
-¡Por allí! –señala con una mano, mientras con la otra me toma de un brazo.
*************************
Salgo pálida, después de haber dejado toda la comida de la semana en el baño. ¿Cómo alguien puede vomitar tanto? Bueno, mejor cambiemos de tema.
Veo que George está apoyado en la pared, con cara de preocupación.
-¡Jo! ¿Estás bien? –se acerca, tomándome de los brazos.
-Me temo que no...
-Vení, te ayudo.
Con suavidad, me dirige hacia mi asiento, Neil ha despertado y charla con Brian en el otro lado del avión. George me ayuda a sentarme, busca una de esas mantitas que dan en los viajes y me arropa. Ohh...si no me sintiera tan mal, no respondería de mis actos ante tantas atenciones, pero no tengo voluntad....
-Voy a traerte agua –me dice, y enseguida vuelve con un vaso y una pastilla –Tomá esto, me lo dio la azafata, es para que no te sientas tan mal.
-Gracias....-tomo la pastilla y me recuesto sobre el espaldar del asiento –Qué mal, Brian me debe estar necesitando y yo así....
-¡Brian está charlando y jugando a los naipes! –ríe –No te preocupes, en cuanto bajes del avión se te va  a pasar. Tenés miedo, ¿no?
-Hace un rato te dije que no, pero es mentira. Tengo pánico.
-Los aviones no se caen nunca.
-Si que se caen.
-No creo que tengamos tanta mala suerte de que justo éste se caiga.....vamos, no pasará nada.
-Eso espero....ay, qué tonta soy.
-A todos nos ha pasado. Ahora tratá de dormir.
-Mmm...no creo que pueda....
-Bueno...entonces charlemos –se sienta en el asiento de Neil, y vuelve a acomodarme la mantita -¿Tenés frío?
-Un poco.
Y ahí, sin darme tiempo a nada, me rodea con su brazo. A ver....¿esto es una alucinación producto de mi descompostura?
-¿Estás mejor?
-Si....-claro, como no estarlo, ¿no?
-Contame como van a ser los guiones. Me intriga mucho como se escribe eso.
-Bueno...tengo pensado empezar por las escenas mas complicadas, y después.....
**************************
Despierto sobresaltada. Brian, con cara de pocos amigos, sacude a George. Ambos charlamos mucho, y al parecer, nos quedamos dormidos. George también despierta sobresaltado.
-¿Eh? ¿Eh? ¿Qué pasa? –mira a quien lo sacude.
-A tu lugar –la mirada de Brian es severa, reprobatoria. George parece entenderlo y casi sale huyendo. Después, Brian me dirige exactamente la misma mirada a mi, y ahí comprendo todo: es un tremendo error que George se haya sentado conmigo, que hayamos charlado y reído tanto, y que encima nos durmiéramos prácticamente abrazados. Si, dormimos casi así.
El viaje está a punto de finalizar, otra vez vuelven todos mis malestares, pero el avión aterriza limpiamente, sin dificultades. Otra vez mis oídos sufren por los gritos y otra vez es una odisea salir de ese avión.
Llegamos al hotel antes que los chicos, ya que a ellos se les complica salir de toda esa cantidad de gente, y ahora, si mis padres se enteraran, les daría un ataque, ya que su linda hijita no pasará un mes con diez hombres, sino con doce: un fotógrafo y un periodista se nos unieron.
-Aquí es, señorita –me dice el botones abriendo la puerta de la habitación y entregándome las llaves –Disfrute su estadía.
“Disfrute su estadía”. Trataré de hacer eso, antes de volverme loca y sobre todo, disfrutaré mas si se me pasa este malestar que sigo sintiendo....auch....¿¿¿Dónde hay un baño???

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*--*-*-*--*
jajajaja la que se descompuso que se joda! jaja Lo escribí sintiendome mal, y por eso incluí todo el malestar de la pobre Jo, que mala soy con mis personajes, después los llamo "hijos". Soy una mala madre....

lunes, 25 de junio de 2012

Por ese Palpitar. Capitulo 8


Tengo la decisión tomada. No tengo derecho a desperdiciar la oportunidad por un tonto capricho y también desperdiciar el único talento que poseo, escribir. Así que es por eso que ahora estoy sentada, esperando a que Ian me atienda.
-¡Jo, Jo, Jo! ¡No me digas que ya lo pensaste!
-Me diste un mes, y mañana se cumple ese plazo, ¿por qué no venir hoy?
-¡Ay, me emociono! Pasá –me indica que entre a su oficina -¿Querés tomar algo?
-Un té estará bien.
-Ok! ¡Silvi! –grita hacia afuera -¡Traé dos tés!
Cierra la puerta y casi corre para sentarse en su escritorio, frente a mí. Junta sus manos y me mira expectante. No puedo evitar sonreír ante todos sus gestos.
-Contame, contame
-Jaja, creo que no te puedo contar mas de lo que ya te estás imaginando
-Entonces...
-Si, acepto. Acepto todo, que usen mi novela y también...hacer los guiones.
-¡Perfecto, perfecto! –levanta los brazos y mira al techo -¡Es un notición!
Se abre la puerta y aparece una chica pelirroja, atractiva, con una bandeja con dos  tazas.
-¡Silvi, Silvi! –grita Ian –Te presento a la nueva autora y guionista del canal.
Recién ahí caigo. Ahora trabajaría para un canal, para la televisión. Sólo espero que esto salga bien.
***************
Abro la puerta y me encuentro, sentadas en el sofá, a Val y Amy.
-¡¡¡Hola Jo!!! –saludan efusivas
-¿Cómo les va, chicas? –digo con una amplia sonrisa.
-A nosotras, bien. Pero a vos creo que te va mejor –dice Amy
-¡Es que creo que me va MUY bien!
No puedo darles la noticia, porque se aparece Brian, como siempre, de improviso.
-Ah, Jo, al fin llegás –me dice mirándome enojado -¿Se puede saber adónde estuviste toda la mañana?
-Brian, ayer te pedí libre la mañana de hoy...
-¿Vos me dijiste eso?
-Si, pero veo que ni te acordaste. Mejor dicho, ni me pusiste atención.
-Mmm....creo que es eso....-dice mas calmado, pero luego vuelve  a su enojo -¿Y para qué necesitabas toda la mañana?
-Son mis cosas, no te importa.
-Jo, no te pongas como Lennon. Soy tu jefe y necesito la justificación de ausencia en el trabajo.
-¡Yo no falté! ¡Te lo avisé de antemano!
-Igual, necesito saber para qué querías medio día libre.
-Porque voy a trabajar para la televisión. ¿Qué me decís ahora?
-¿El qué?
-Jo, ¿aceptaste? –pregunta Val, impaciente.
Me giro para verla, con un amplia sonrisa.
-Así, es. Con ustedes, la nueva autora y guionista.
Las chicas festejan y aplauden, mientras Brian sigue confundido, rascándose la cabeza.
-No entiendo nada –dice al fin.
-Verás Brian, por si no lo sabías, yo escribo. Val le dio unas novelas mías a un productor, les gustó una, y acabo de firmar el contrato.
-¡Ay, no! –dice agarrándose la cabeza -¿Y ahora a quién tomo en tu lugar?
-Brian no seas tan interesado y amargado –John, que al parecer escuchó todo, mira desde un rincón, fumando –¡Alegrate por Jo!
Se me acerca, parece que va a abrazarme, pero me esquiva con toda malicia y abraza a Amy, para después sentarse en el respaldo del sofá.
-¡Vamos! ¡Jo se nos va para arriba! Hasta ser mas famosa que nosotros no pares.
-Jaja, John, los autores no se hacen famosos, eso es para los actores, como Val.
-Y es algo que me parece muy injusto, nosotros no hacemos nada
-No Val, ustedes le ponen la cara, y hay que tener venas para interpretar las locuras que escriben los autores jaja. Y, Brian, no te preocupes. Me aseguraron que esto no interferirá con mi trabajo, así que tranquilamente puedo seguir.
-Ahhh....qué alivio...
-Brian –John parece enojado.
-Eso sí, -continúo, tratando de quitarle tensión a la situación –Algunas veces te pediré días libres, para tener tiempo para hacer los guiones. Pero no te preocupes, no te dejaré solo en los días mas complicados.
-Me parece bien. Ahora, cambiando de tema, ¿por qué cada vez que llego a ésta casa están ustedes? –mira a Amy y a Val, sus caras ahora son de susto y desconcierto.
-¿Brian qué te pasa? –John se pone de pie y lo mira, desafiante. Creo que la tormenta que estuvo dando vueltas está a punto de explotar.
-Nada John, sólo hablo de cosas que están mal.
-Yo no veo nada mal, son nuestras novias y punto. Y si vos estás envidioso, andá a buscarte una, ¿o debería decir buscarte un novio?
-¡John! –Amy también se pone de pie y le agarra la mano –Vamos amor, no te pongas así, mejor vamos a pasear por ahí ¿querés? –dice con suavidad.
-Si, quiero –responde John, sin sacarle la mirada de encima  a Brian.
Ambos se van y Brian sube las escaleras. Val y yo respiramos aliviadas, es una suerte que Amy haya reaccionado a tiempo, porque nosotras no pudimos.
-Menudo lío –dice Val.
-Si, esto se veía venir. Brian es bueno, pero....¿cómo decirte? Es...especial.
-Lo sé....a veces pienso que me ve como un estorbo, o un problema para Paul, y mas desde que dijo que va a oficializar nuestra relación....-baja la cabeza y juguetea con su dedo en el apoyabrazos del sofá. Es una sensación extraña ver a tu actriz favorita tan triste y preocupada.
-Venga Val, no sos ningún problema, Paul te quiere con locura...
-Si, pero...
-Nada de peros. Fin de la conversación.
Val sólo sonríe y me abraza.
-Estoy muy contenta de que hayas aceptado. Para mí será un honor actuar algo escrito por vos.
-Qué alivio saber que serás vos jaja.
Nos quedamos en silencio por un rato, hasta que ella lo corta.
-Y....-mira a todos lados y baja la voz -¿Qué pasa con George?
-Pues....nada. Somos amigos. –agrego una sonrisa a lo que digo, para afirmarlo mejor.
-Le voy a decir a Paul que lo convenza para que deje a la rubia y empiece algo con vos.
-¡Val, por favor! ¿Cómo se te ocurre algo así?
-Es que me da bronca, parece ciego. No entiendo como puede estar con alguien que vive poniéndole “peros”, en vez de estar con alguien que verdaderamente lo quiere....
-Val, ninguna de las dos sabemos sobre los sentimientos de ella, seguramente lo quiere, ¿por qué dudarlo?
-Pero vos lo querés mas. Aparte, me caés mil veces mejor que ella.
*******************
-Así que aceptaste –George me mira, no parece como otras veces, enojado, sino que está como comprensivo y relajado.
-Si, es una gran oportunidad y sería una tonta si no la aprovechase.
-Entiendo....-baja la mirada y se sirve un vaso de jugo. Después que toma, le sigo hablando.
-George no te preocupes, voy a seguir trabajando acá.
Su expresión cambia por completo, sus ojos brillan y esboza una pequeña sonrisa.
-¿De verdad? ¿No me estás mintiendo?
-¡Claro! La novela ya está escrita, sólo faltan los guiones pero...no sé, ahora me siento muy segura, y confío en que los haré en poco tiempo. Por lo tanto, puedo seguir trabajando para ustedes.
-Que bueno....me alegro muchísimo....-su cara es épicamente hermosa. Nunca lo vi tan contento por algo.
Entonces, decido sacarme una duda.
-George....¿puedo hacerte una pregunta?
-Por supuesto.
-¿Por qué te alegrás tanto?
La pregunta parece que lo toma por sorpresa, y hasta parece nervioso. ¿Lo estará? ¿He logrado eso?
-Ehhh...bueno......me alegro porque....sería una lástima que no vinieras mas, yo una vez te lo dije, aparte sos una amiga muy buena y todos nos encariñamos con vos...
Ohhh....me tiene cariño.....Pero, esto me genera otra duda, y no me voy a callar.
-Ahh.....que lindo saber que me tienen cariño.....aunque vos fuiste el único que se preocupó mucho por si aceptaba o no la propuesta....
-Es que......ya sabés, los chicos son un poco cerrados, ja...
Ah no, Harrison. A mi no me vendés confites. ¿Cerrados? ¿Ellos? Acá el único cerrado sos vos. Pero como noto que estás nervioso, lo cual me alegra mucho, voy a tenerte compasión y no te voy a preguntar nada mas.
-Ahh, si, si, son cerrados....-asiento con una sonrisita, como para darle la tranquilidad de que le creí, aunque sea algo totalmente falso.
Ringo entra a la cocina gritando: ya es hora de partir a un canal, sonde grabarán un sketch, del cual ni leyeron el guión.
El viaje en limusina (si, hace poquito compraron una) se convierte en un infierno. Todos, a la desesperada, tratan de memorizar lo que tienen que decir, y en eso nos hacen participar a Brian, al chofer, y a mi. Brian se enoja mas de lo acostumbrado, yo trato de escuchar lo que me dice cada uno, y el chofer se descostilla de la risa.
Al fin llegamos, y a ellos se los llevan unas señoritas muy guapas a los camarines, supuestamente “a maquillarlos y peinarlos”. De mas está decir que casi desintegro con la mirada a la que se lleva a Harrison. Control Jo, no sos nada de él, ¿por qué estar celosa?
Mientras espero me tomo un capuccino sola y tranquila, en un rincón del set. En realidad no estoy sola, hay un montón de personas, pero no conozco a ninguna ni tengo intención de conocerlas. Eso está mal, dentro de poco seré “del ambiente”, y tendría que ir conociendo gente que quizás será la encargada de poner al aire mi novela, pero no tengo ganas. Sólo me quedo pensando en George, su alegría y su nerviosismo. ¿Acaso él.....? No, no podía ser. Él está muy enamorado de su novia, y aparte siempre me dice que soy su amiga, así que no veo porqué pensar otra cosa. Sin embargo, creo que hay distancia entre lo que dice y lo que hace: sus miradas, sus gestos, los besos en la mejilla que duran mas de lo normal, el “casi beso” de la noche de la fiesta.....todo eso algo tendría que significar. Pero me niego a pensar que sea algo que deseo con el corazón, no quiero hacerme mil ilusiones que después queden destrozadas. Ay Jo, vos no eras así, a vos no te interesaban esas cosas.....
Escucho que la grabación del sketch está a punto de comenzar, entonces dejo mis pensamientos, porque sé que me reiré mucho con el desastre que harán.
En efecto, son mas chistosas las decenas de bloopers que cometen que el sketch en sí. Después de varios intentos, al fin sale algo mas o menos respetable, aunque bastante improvisado, y los dejan en libertad.
Cuando regresamos a casa, está a punto de finalizar mi horario de trabajo, pero Henry me recibe con una pila de llamadas. Anoto, consulto a Brian, devuelvo llamadas, confirmo presencia.....en sí, éste es mi trabajo, pero me resulta bastante tedioso, sobre todo después de la sesión cómica que tuve hasta hace un rato.
Todos se van a bañar, Brian se va a su casa, y Henry sigue encargándose de la cena. Quedo yo sola, y escucho el timbre.
-¡Voy yo, Henry! –aviso, y despreocupadamente, abro la puerta. Aunque no me esperaba encontrarme a quien me encuentro –Hola Pattie...
-Hola Jo –saluda sonriente, y entra -¿George?
-Se está bañando....¿le aviso que llegaste?
-No, no, él ya sabe que iba a venir a cenar.
-Ahhh....perfecto. Bueno, yo ya me voy, nos vemos –tomo mi cartera, el timbre suena otra vez y atiendo. Es Brian.
-Jo, qué bueno que aún no te fuiste, me olvidé de decirte algo muy importante –entra y ve a Pattie. –Hola. –la saluda con seriedad.
Pattie lo saluda con aún mas seriedad. Otra novia a la que Brian no le cae bien.
-Como sabés, en 15 días es la gira....
-¡Ufa! –el que contesta es Paul, que baja las escaleras –No quiero ni acordarme de esa gira....
Brian lo mira mal, pero decide continuar. Sin embargo, Paul no se lo permite.
-Brian, me imagino que podrán venir nuestras novias....
-Ni sueñes, Paul.
-¡Pero lo mío ya es oficial! ¡El sábado presentaré a Val, y George presentará a Pattie!
Cierro los ojos con fuerza al escuchar lo último, y después miro a Pattie, que al parecer, no estaba ni enterada de los planes de George, y se la ve contenta.
-Y yo voy a presentar a Amy –dice John apareciéndose.
-John, llevás poco tiempo con esa chica, no es momento de presentarla.
-Pero Paul y George....
-Paul y George, nada. Este sábado nadie presentará a nadie. Eso se hará después de la gira.
-¡Brian no me hagas esto! –protesta Paul.  Perfecto, otra tormenta.
-Reglas son reglas.
-Éstas no son reglas, ¡son ocurrencias tuyas!
-Y además, ¿qué tiene que ver el tiempo que lleve con Amy? –agrega John. Se lo veía mas enojado que al mediodía.
-¡Termínenla los dos! He dicho que no.
-Pero yo quería llevar a Val, aparte ella podría ayudarnos y....
-No precisaremos ayuda de nadie. Para eso llevaremos a Jo.
-¿¿¿QUÉ??? –no sé si escuché bien pero...¿dijo Jo?
-Jo...eso era lo que venía a decirte. Vendrás a la gira.
-Pero....-mis objeciones son en vano. Sé que Brian no me escuchará, mejor dicho, nadie lo hará, ya que Paul y John, a pesar de su enojo, están festejando la noticia.
Y yo tengo que asimilarla. Así, de golpe y porrazo, me voy con ellos. No quiero imaginarme qué sucederá. Sólo quiero pensar que este día ha sido demasiado agitado. 


*-*-*-*-*-*-*-*
Y ahora espérense a lo que sucederá en esa gira jejeje. No, tampoco se hagan muchas ilusiones, ya veo que lo que quiero inventar no me sale y el resultado es pésimo. Por las dudas, les voy avisando de que falta poquito para que el fic se termine :)

nRelate Posts Only