Dio vuelta la página de aquella revista, para continuar
leyendo la nota. Durante aproximadamente media hora había contemplado la foto de
página completa, que la mostraba sonriente, muy joven a pesar del paso de
tantos años....¿cuántos eran? Mas de 40....Sin embargo, al verla en esa
revista, parecía que sólo habían pasado unos pocos meses desde que no la veía. Siguió
leyendo, pero ya no pudo concentrase en el resto de la nota. Nunca mas había
vuelto a hablar con ella, ni siquiera volvió a cruzársela, sólo algunas veces
en televisión, pero se había apresurado a cambiar de canal, o en otras
revistas, de las que se deshizo rápidamente. Todo había terminado con la misma
rapidez con la que había empezado, se había esfumado en medio del escándalo. La
pareja fue como un barco que no pudo resistir las zozobras que le planteaban la
beatlemanía, los viajes, las drogas, y las interminables amantes. Reconocía que
la culpa, en gran parte, fue de él, pero ella nunca pudo, o nunca quiso,
adaptarse a sus vertiginosos cambios, ni siquiera lo intentó. Sabía que lo tenía
completamente a sus pies y por eso nunca dejó su estilo de vida.
La había querido muchísimo, se había enamorado por primera
vez con ella, le había dedicado muchas canciones, pero no se arrepentía de que
todo se hubiera terminado: gracias a eso, tiempo después, supo lo que era la
verdadera felicidad y el verdadero amor, y pudo disfrutar de eso por muchos
años.
Pero ahora estaba solo. Y verla de vuelta le había movido
algo en su interior. “Sensaciones del pasado”, se dijo. Pero a veces, no todo
lo pasado está pisado. Eso había sucedido, era parte de su vida, ¿por qué
olvidarlo, negar que había existido?
Miró el reloj, ya eran las 1 de la madrugada, hora de irse a
dormir. Pese a que siempre le costaba relativamente poco conciliar el sueño,
esa noche tardó mucho. Pero no lo vio como un insomnio molesto. Simplemente no
se dio cuenta que las horas pasaban mientras se dedicaba a recordar cosas,
cosas que creía enterradas, olvidadas completamente, y que en la penumbra de
esa noche afloraron nítidas, intactas.
Habían vivido muchas cosas
juntos. Cosas buenas y de las otras, pero muchas. Quizás demasiadas como
para que tuvieran el final que tuvieron. Era necesaria una segunda parte,
aunque se diga que las segundas partes son malas. Pero...no, se estaba haciendo
ilusiones antes de tiempo, estaba imaginando todo un reinicio que seguramente
no se produciría porque ella, con toda la razón del mundo, lo mandaría al
demonio. Así que sacudió su cabeza y apretó fuerte los párpados, para que el
sueño viniera rápido, como si eso fuera a sacarle de encima los fantasmas
nocturnos que lo acechaban. Pero a la mañana siguiente comprobó que no, los
recuerdos estaban ahí, esperando a que despertara. Y cuando lo hizo decidió
tomarlos, hacerlos suyos otra vez y dejar de lado la inseguridad sobre la
respuesta de ella.
Se levantó y comprobó, para su satisfacción, que su nieto
había dejado su netbook en la cocina. Se apoderó de ella y buscó por la web. Tenía
que haber algo, alguna página de fanmail que le diera aunque sea un mínimo
dato. Primero, el navegador le ofreció información que no le servía, y después,
fotos. Vaya que era bonita, el trascurso de la vida había borroneado un poco lo
que recordaba de su imagen. Al fin encontró lo que buscaba, lo garabateó en un
trozo de papel, y dejó la netbook como si nada hubiera pasado. Listo, ahora lo
tenía, era algo mínimo, pero era una pequeña luz de esperanza que le hacía imaginar
su vida rehecha, aunque era conciente de que todo no seria como antes. Pero, al
fin y al cabo, se habían amado mucho y eso tenía que servir, confiaba en el
refrán de “Donde hubo fuego, CENIZAS quedan”.
Pensando en esas palabras antiguas y anónimas, tomó el teléfono
y marcó copiando el número que había apuntado en el papel. Tres tonos de llamada
que se le hicieron interminables trataron de desanimarlo, pero no lo consiguieron.
Al fin el ruido del teléfono descolgándose cortó esos tonos y una voz femenina,
que para su sorpresa reconoció al instante, saludó.
Y él, tomando aire y jugándose quizás su última carta, también
saludó:
-Hola Jane.
****************
Mas de una fan de Paul que odia a Jane me va a matar, pero a mi Jane me gusta, aparte se me ocurrió hacer esto en clase de inglés, cuando la profe dijo que "ashes" es cenizas, y yo ahí relacioné: Ashes es parecido a Asher, y entonces....tachán! un one shot!
perdonen mi locura XD
OMG LO AMEEE!la intriga en toda la redaccion me tenia muy pendiente y los sentimientos me MATAROON! como me gusta leer tus historias! sinceramente LAS AMO! y me envician mucho jajajaj igualmente es una dulce obsesión! me alegra que hayas vuelto a subir! espero subas pronto cap de la nove! Cuidate mucho y nos leemos luego!
ResponderEliminarmañana subo capi de la nove! y gracias, que bueno que te haya gustado esta cosa jaja
EliminarAyyyy ME ENCANTÓ!!
ResponderEliminarA mi me fascina la pareja que hacía Paul con Jane, de hecho es mi favorita, e incluso me gusta mucho mpas que la que hacía con Linda, que pena que no haya durado :C
Arrg, quería saber que pasaba! Qué le contestó Jane?? D:
QUIERO MÁS!
Bueno, espero ansiosa tus capítulos, y mejorate de esa fiebre!
Besos!
ah no se, no se, lo que pasará es libre para tu imaginacion!
EliminarEsto es conmovedor :'( me encanto Es el primer Fic que leo que mencionan a Jane si discriminarla o algo.
ResponderEliminarYo también adoro a esa chica C:
Muy bonito y ojala y lo sigas!!
quiero saber si Jane le contesta *-*